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FALTA DE SENSIBILIDAD

  • Escrito por CARLOS RAMOS PADILLA

SE COMENTA SOLO CON...
Se transmitió en vivo, unos minutos antes de la conferencia de Marcelo Ebrard.

Era un acto populachero, digno de campaña electoral en la Gustavo A. Madero. Un Presidente llamado a “Claudia” para levantarle la diestra al grito de “no estás sola”. Una exhibición insensible a minutos de la tragedia del joven muerto y secuestrado Norberto Ronquillo. Dos funcionarios públicos que se deben a la sociedad y que festinaban sus proyectos, uno, AMLO después del desastre que provocó con trump por los migrantes, y dos, Sheinbaum registrando en su administración, más no gobierno, datos muy negativos sobre el incremento de la violencia, la criminalidad y los plagios en la Ciudad de México. No les bastó con el tijuanazo y su torpe espectáculo de rendición a trump. La soberbia y el poder los hace miopes a las circunstancias. El salpicadero de sangre no se había visto así desde hace 20 años y su prioridad es ordenar la inundación de las obras detenidas del aeropuerto de Texcoco dejando perder 14 mil millones de pesos, acción que ya por cierto la frenó un tribunal federal. Un gobierno que no es claro en los acuerdos con Estados Unidos y que pone en riesgo la soberanía. Una burócrata como Sheinbaum que ya no sólo condiciona el uso del automóvil particular sino que a partir del próximo año algunas vialidades no permitirán el tránsito de autos si no van al interior tres personas o se envalentona dictando sugerencias para que los niños usen faldas. No sé en realidad si se dan cuenta que en este país, bajo sus condiciones, los adolescentes aprenden que están rodeados por sicarios, crimínales, asaltantes, narcotraficantes, secuestradores y que los niveles de homicidios es el tema de conversación. Insisto, es lamentable que tengan que promoverse en plazas públicas al viejo estilo de acarreados priistas para sentir que son legítimos y creíbles. Nada de producción, de aliento a la capacitación, de preparación intelectual de las colectividades, es regalar dinero, sí, como aquel padrino que a las puertas del templo arroja monedas a los niños pobres al término de la ceremonia de comunión y homilía. Son personajes que decían no toleraban esas prácticas, que motivaban marchas y bloqueos para atacar a las entonces autoridades vigentes demandando derechos. Pero hoy hablan de leyes que no saben ni quieren cumplir y de derechos que por derecho tenemos ganados. Parece que nos quieren convencer que su generosidad puede ocultar el drama de los sepelios de inocentes torturados y asesinados. Que impropio el griterío de amlo y Sheinbaum cuando deberían de presumir un poco de vergüenza y de responsabilidad por cómo se encuentra la nación.