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El asteroide Florence pasará muy cerca de la atmósfera terrestre

  • Escrito por Redacción
ciencia

Washington.-Este viernes 1 de septiembre, a siete millones de kilómetros de la atmósfera de la Tierra, pasará el asteroide Florence

Florence, con un diámetro estimado de entre cuatro y nueve kilómetros, es un asteroide gigante y uno de los más grandes en los últimos 20 años.

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han señalado que podrán seguirlo y estudiarlo a través de telescopios y radares.

Según los especialistas, aunque pasará a una distancia de 18 veces la que hay entre la Tierra y la Luna, en astronomía se considera que estará muy cerca de nuestro planeta y representa un riesgo.

Para que un asteroide sea potencialmente peligroso se necesita tener dos características, la primera que su tamaño sea mayor de 140 metros, y la segunda es que su distancia mínima a la tierra sea menor que 19.5 veces que la distancia Tierra-Luna, en ese sentido el asteroide Florencia es un asteroide potencialmente peligroso”, dijo Guadalupe Cordero Tercero del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Si bien los asteroides de menor tamaño frecuentemente pasan cerca de la Tierra y son objeto de estudio, cuerpos como éste resultan aún de mayor interés científico para astrónomos y geofísicos, ya que estudian sus propiedades y características.

Su estudio también ayuda a prevenir posibles catástrofes causadas por asteroides.

Hasta ahora, ningún asteroide había tenido las dimensiones de Florence ni había estado tan próximos a la tierra. Sobre Florence ya se tenía información.

Este asteroide se conoció en 1981, y ya después se le quitó el nombre de 1981 ET3 y se le cambió a Florence. Encuentros cercanos hubo en 1890 y el siguiente encuentro cercano con este asteroide va a ser hasta el año 2500″, informó Karina Elizabeth Cervantes del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Los investigadores de la UNAM aclararon que no hay riesgo de que Florence colisione con la Tierra, sin embargo, señalaron que “perturbaciones gravitacionales” podrían alterar su órbita, lo que significaría que en cientos de años sí podría estrellarse con nuestro planeta.