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Insectos, capaces de seleccionar bacterias benéficas

  • Escrito por Notimex

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Mientras los humanos heredan el microbioma a través del nacimiento vía vaginal, en el útero y la lactancia, los animales, específicamente los insectos, la transmiten de maneras diferentes y con mayores ventajas, señaló la investigadora Esperanza Martínez Romero.


Al recordar que el microbioma es un universo de microorganismos benéficos (con sus genomas e información genética) que son parte de todos los animales, plantas y seres humanos, la doctora indicó que son los insectos los que llevan una significativa delantera, no solo desde el punto de vista metabólico, sino también en la manera de transmitir la microbiota a su descendencia.

Destacó que investigadores japoneses descubrieron que los insectos de la especie Megacopta punctatissima son un tipo de chinche que transmiten la microbiota intestinal de manera encapsulada junto con sus huevos y cuando éstos eclosionan, comen lo que parecen pequeñas heces fecales.

Además, la científica del Centro de Investigación en Ciencias Genómicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo que los insectos llevan las bacterias benéficas a los ovarios y una vez allí se pegan a los huevos ya fertilizados. Así, cuando los nuevos insectos nacen, ya llevan su paquete de células bacterianas, un mecanismo que los humanos no poseen.

Expuso a la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) que mientras los humanos tienen en el intestino un “zoológico de todos colores y formas”, los insectos cuentan con una selección.

"Es lo que nosotros queremos hacer con todos los años de investigación y el dinero invertido en ciencia, seleccionar bacterias muy buenas que nos beneficien y no tengan que estar compitiendo con toda una gama de bacterias que pueden producir toxinas”.

Martínez Romero apuntó que otra característica de evolución en los insectos es la presencia de pequeñas cavidades en su abdomen llenas de bacterias, lo que se conoce como bacteriomas, donde se concentran un elevado número de bacterias que lo benefician.

Recientemente, la experta ha iniciado la exploración de endosimbiontes de artrópodos tales como el niij (cochinilla del carmín) y espera continuar con más de estos trabajos en insectos para retomar algunas prácticas en seres humanos.