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Lo Blanco y lo negro 9 de enero 2018

  • Escrito por Eduardo Blanco

lo blanco y lo negro

LA RELACIÓN MÉXICO EU Y EL 2018

Desde enero de 2017, cuando el actual presidente Donald Trump iniciara su mandato al frente de la casa oval, se supo por sus primeras decisiones (la salida de EU del acuerdo Transpacífico y la orden de construcción del muro fronterizo) , que la relación entre

México y nuestro vecino del norte sería durante su mandato muy distinta a cualquier otra que en los años recientes pudiera recordarse; un año después, para este 2018, existen tres temas entre ambas naciones que bien podrían tildarse de importantes, pero que para México en lo particular, adquieren el carácter de trascendentes.

El TLCAN

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que fuera anunciada en marzo pasado y cuyas rondas se han extendido a más tiempo de lo planeado (recordemos que se tenía previsto concluirlas en diciembre) han provocado la inevitable incertidumbre sobre el asunto; hoy por hoy, sería imposible negar el cumulo de beneficios que el acuerdo signado en 1994 ha traído para los mexicanos, prueba de ello es que más del 60 por ciento de los connacionales lo aprueba, tan solo en 2017 la exportación de vehículos creció en un 12.1% , no es coincidencia que Trump busque cambiar las reglas de origen en este rubro, y además, de enero a noviembre del año pasado, México generó un superávit comercial con EU de más de 65 mil millones de dólares, otra razón que permite a Donald Trump denunciar una ventaja a favor de México.

La Reforma Fiscal de EU

El recorte de tasas impositivas como principal aspecto de la reforma fiscal que Estados Unidos aprobara antes de finalizar 2017, y que incide en una baja considerable del ISR que beneficia a principalmente a corporaciones o empresas de gran calado, hace perder el atractivo o la ventaja que hasta antes de esto poseía nuestro país, ello pude traducirse en fugas de capital, en perdida de empleos, en desaceleración económica, y por supuesto en modificaciones fiscales obligadas por arte de México, para subsanar y combatir los efectos de la nueva ley estadounidense, la cual, según diversos analistas tiene entre sus principales propósitos, buscar que las empresas estadounidenses que operan en México envíen sus utilidades a su país de origen y no las reinviertan en territorio nacional, como actualmente lo acostumbran.

Dreamers

Cerca del año 2000 en Estados Unidos se comenzó a discutir el destino de los llamados Dreamers, jóvenes hijos de inmigrantes que llegaron a ese territorio siendo niños, que echaron raíces, que realizaron sus estudios y que trabajan en aquel país, teniendo la mayoría como característica la excelencia en sus actividades y por ello el reconocimiento de la sociedad estadounidense; al no encontrarse consenso en el Congreso para la expedición de laguna Ley que les salvaguardara derechos, en 2012 Barack Obama expidió el decreto DACA, instrumento que les protegía de la deportación, autorizaba residencia y permiso de trabajar. En septiembre pasado Donald Trump anuncio el final de ese decreto, poniendo como fecha límite marzo de 2018, mes en la cual cerca de 600 mil jóvenes de origen mexicano podrán comenzar a ser deportados.

Como un aliciente a este panorama que por si mismo es ya apremiante, y justo en el medio de la definición de algunas de estas cuestiones, México se encontrara inmerso en el proceso electoral mas grande de su historia, por lo cual la toma de decisiones podría estar impregnada de otro tipo de presiones, sería entonces sensato preguntarse: ¿Quién de los actuales precandidatos podría hacer mejor frente a estas situaciones? Creo más que nunca que el país necesita a un presidente y a un gabinete con la capacidad de hacer frente a estos retos.