Menu
RSS

Picotazo 24 de Abril de 2018

  • Escrito por Miguel Ángel López Farias

picotazo politico

Vivimos una especie de cruda pos debate, pero ha servido. Lo decíamos el viernes anterior en el picotazo: lo anecdótico pasa de largo y ahora si podemos ir teniendo un mapa de ruta del quien es quien en esto de aspirar al poder. Dos ganadores, Anaya y Meade, ambos sumamente preparados, hicieron la tarea, de hecho, se esperaba que se

destrozaran, no fue así, se respetan, y claro, tenían que rayarse el carro, pero no hubo pérdida total… Anaya comprueba que es uno de los políticos más elocuentes de México, Meade comprueba que es un funcionario que posee una de las mentes con mayor capacidad de organización... Anaya ya no se hundió con los escándalos de corrupción, está muy vivo, Meade se pudo distanciar del PRI, pero sigue oliendo a ese partido. López Obrador, el gran perdedor de la noche, ni la sonrisa. ni las ínfulas de no querer batear lo fueron achicando, repitió lo mismo que sus spots, se escurrió cuando la cosa se ponía dura para él. Nunca respondió a los dardos de Anaya, ya sabemos por qué no va a los debates: no da para más, y sólo cumple con arrojar frases cargadas de populismo para cubrir la cuota de los que le siguen, ¿y así quiere pasar a la historia? Lo hará sin duda, pero como el candidato que perdió tres ocasiones. ¿todos contra AMLO? Es natural, pues se trataba de desinflar al mito, al que representa potencialmente el mayor fraude político...lo desmurador al no tener una peregrina idea del que hacer con la presidencia. Peor que Francisco I. Madero, quien creía ser aconsejado por los espíritus de Juárez o López Portillo, quien se creía la reencarnación de Quetzalcóatl. El Bronco ha tenido su mejor noche, quien nada tiene que perder, hizo y deshizo a los debatientes, hasta mutilación de manos propuso...los memes lo adoran y sólo le faltó sacar la pistola y amenazar a los cárteles, el Bronco no va a ganar, pero ayer en la noche se asomó a nivel nacional y no le fue tan mal... Margarita, vehemente, pero sin la elocuencia de Anaya, que distinta se ve sin él la aureola de primera dama, expuesta y titubeante, a ratos gritona, a ratos como si de mama lucha se tratara. Nunca entendí que proponía, pero de que se quedó con ganas de comerse vivo a Anaya, se quedó...hasta para defender al marido le cuesta. Así las cosas, en este primer round, faltan dos. Y deberían haber sido más, pues así, expuestos, sin piel y sin marquesinas de spots y sin auditorios a modo se pueden apreciar con mayor claridad quien si tiene los tamaños para gobernarnos y quien o quienes representan a los más oscuro, ignorante y absurdo de este México. Hasta los moderadores dejaron el sitio de tomadores de tiempo y se dieron la oportunidad de hacerlas de periodistas.