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Picotazo 8 de Junio de 2018

  • Escrito por Miguel Ángel López Farias

Dice el extraordinario cronista Héctor de Mauleon que "los españoles se llevaron el oro y nos dejaron los cohetes"...la pirotecnia fue de las primeras cosas que empleo Hernán Cortes para hacerse notar entre los indígenas a su arribo a la villa rica de la Veracruz, los cañones paralizaron a los nativos, el estruendo fue aterrador, según las crónicas de Bernal Díaz del Castillo dan cuenta del trabajo de los artilleros españoles y el terror que sembraba hasta en los mas templados caballeros águila...y a partir de ese capitulo, los mexicanos , en todas nuestras etapas de la historia hemos hecho uso del cohete , no como originalmente lo empleaban los chinos, para espantar los espíritus malignos, sino para celebrar, a todas horas, cualquier festividad...Fernando séptimo, cuestionaba, cita de Mauleon, a un mexicano que se encontraba en las cortes españolas después de la independencia, ¿que estarán haciendo los mexicanos en este momento?, contestaba el mexicano: "tronando cohetes, su majestad"...mas tarde, el monarca español volvía a preguntar: y ¿que estarán haciendo en este momento los mexicanos?, nuestro paisano volvía a decir lo mismo: tronando cohetes su señoría: ...a mas de un observador foráneo le ha llamado la atención que existan ciudades asentadas sobre depósitos de pólvora tal y como sucede aquí...que la industria del cohete sea tan importante que no interese el que año tras año tengamos desgracias como la ocurrida ayer en Tultepec, que la narrativa sea infernal y que sepamos, no solo que no se detendrá, sino que es cuestión de esperar para volver a mirar como seres humanos vuelan por los aires tras una o varias explosiones. El error humano , siempre el error humano, tan solo el de ayer deja 24 personas fallecidas, 49 lesionados, entre los difuntos hay bomberos, policías...en el 2016, en el mercado de San Pablito, otro error humano, aquella ocasión fue un niño que encendió una bengala y desato el infierno, 31 muertos y 60 heridos fue el resultado de ese error humano. En ese evento, el de San Pablito fue que se cambio el lugar de fabricación de pirotecnia. Lo llevaron a la saucera...la muerte solo se cambio unos metros, y los errores humanos siguieron el cambio de domicilio...Tultepec vive y muere del negocio de la pirotecnia, los cohetes les dan de comer y también los mata...llevan años así, y seguirán así...curioso, nadie habla, ninguna autoridad en sus tres niveles de gobierno, habla de prohibir definitivamente esta actividad, solo lo dejan a el endurecimiento de mas medidas de seguridad...solo eso, pues mientras México siga tronando cohetes todo el año, la muerte en Tultepec seguirá cosechando. En serio que somos un país surrealista.