México aplaude por que no nos fue “tan” mal, pero, cómo afectarán los aranceles que si se impusieron a familias mexicanas.
La reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a productos mexicanos ha generado preocupación sobre sus efectos en la economía de las familias en México. Estos aranceles, que alcanzan hasta un 25% en sectores clave como el automotriz, acero y aluminio, tienen implicaciones directas en diversos aspectos de la vida cotidiana de los mexicanos.
La industria exportadora mexicana, especialmente la automotriz, es una de las más afectadas por estos aranceles. Dado que una parte significativa de la producción de vehículos y autopartes se destina al mercado estadounidense, el incremento en los costos de exportación puede llevar a una reducción en la demanda. Esto, a su vez, podría traducirse en disminuciones de producción y, potencialmente, en recortes de personal. La pérdida de empleos en este sector impactaría directamente en los ingresos de muchas familias mexicanas que dependen de esta industria. Pero no especulemos, hablemos ya con los primeros datos reales, ayer Stellantis, propietaria de Chrysler, Jeep y Dodge, quinto fabricante de automoviles en el mundo,anunció que suspenderá la producción en algunas plantas de México y Canada, esto afectará a miles de trabajadores, de los 2 países, en México, la primera plaza afectada será Toluca, donde Stellantis suspenderá actividades de la planta que fabrica los Jeep Compass y Wagoneer, por al menos un mes, pero lo asombroso es que despediran ttambién a 900 empleados en Estados Unidos, todo por las presiones arancelarias, por el lógico incremento en el precio de los vehículos después de los aranceles y por supuesto por su proyección de ventas a la baja a raiz de todo esto, a ver como se toman las concecuencias a la economía interna, los trabajadores norteamericanos, que tanto han apoyado al Presidente Trump.
La imposición de aranceles podría poner en peligro hasta 800,000 empleos en México a corto plazo, especialmente en los sectores acereros, si bien nos salvamos momentaneamente de los aranceles recíprocos, aún se enfrenta el arancel del 25% a cervezas, automoviles, acero y aluminio.
Ya en Veracruz empiezan a temblar por la planta que hasta ayer construía la Cervecera Constellation Brands, el incremento a los aranceles a la cerveza producida en México y embasada en aluminio, para el consumo del mercado americano, no parece tener escapatoria, otros 1200 milloncitos de dólares de inversión que podríamos estar perdiendo en el futuro próximo, ojalá se disparen las alertas en Palacio y les ofrezcan a los cerveceros incentivos que les permitan quedarse.
Los aranceles también pueden provocar un aumento en los precios de productos de consumo básico. Al encarecerse las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, es probable que se genere una sobreoferta en el mercado interno, afectando los precios locales. Además, si las empresas buscan compensar las pérdidas derivadas de los aranceles, podrían trasladar parte de esos costos a los consumidores mexicanos, elevando el costo de productos esenciales y reduciendo el poder adquisitivo de las familias.
Los pequeños y medianos comercios, que constituyen una parte importante de la economía mexicana, también se verán afectados. La Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) ha señalado que el impacto inflacionario ya se refleja en los precios de diversos productos de la canasta básica. Esto no solo reduce el margen de ganancia de los comerciantes, sino que también disminuye el poder adquisitivo de los consumidores, afectando las ventas y la estabilidad de estos negocios.
Ante este panorama, es esencial que el gobierno mexicano implemente estrategias para diversificar sus mercados de exportación y reducir la dependencia del mercado estadounidense. Asimismo, es crucial apoyar a las industrias y comercios afectados mediante incentivos fiscales y programas de apoyo financiero.Aunque es bien sabido que en México, particularmente en los gobiernos de la 4T, los incentivos fiscales no se nos dan.
La Presidenta de México presento el muy anunciado “Plan México” para enfrentar todo lo anteriormente citado, entre sus medidas:
El aumento de la producción nacional de automoviles, el fortalecimiento del mercado interno, impulsando la producción nacional de bienes de consumo que generen algunos de los empleos que se perderán, apostar por la soberanía energética, aumentando la generación de energías limpias, mayor inversión en infraestructura y como siempre ampliar los programas sociales, todo muy bien pensado… el problema es financiar esta lista que parece escrita a Santa Claus, en el país que le dejó López Obrador practicamente quebrado, justo por los montos cada vez mayores de los apoyos sociales, los costos de su campaña permanente, la corrupción endemica de su gobierno heredado, la costosísima lucha entre narcos y su ahora obligada campaña para detenerlos, los migrantes y deportados y encima el endeudamiento brutal del país y la disminución de la inversión extranjera, no solo por los aranceles, sino por la falta de garantías a largo plazo que ofrece un país donde el único contrapeso al poder que queda, el Poder Judicial, está por desaparecer en junio.
Para las familias, es recomendable adoptar medidas de ahorro y planificación financiera para enfrentar posibles incrementos en el costo de vida y prepararse ante eventuales dificultades económicas, lamentablemente la mayoría de los mexicanos vive al día, el ahorro es un lindo sueño poco realizable cuando no hay ni un sistema de salud que les ayude a responder a sus emergencias, los logros de la 4T en cuestiones salariales no llegan al bolsillo ni al cochinito, por que la canasta básica ha aumentado desmedidamente, no nos resta mas que la obligada visita a la Vírgen de Guadalupe y esperar a que sean los mismos norteamericanos los que paren esta guerra comercial donde no gana nadie.
Alejandra Del Río
@alejandra05
@aledelrio1111
Presidenta de PR Lab México, Catarte y Art Now México, ha escrito columnas sobre política, arte y sociales en muchos de los medios más reconocidos del país, particularmente en el Heraldo de México, El Punto Crítico y en el Digitallpost. Ha participado en numerosos proyectos de radio a lo largo de 20 años, hoy además dirige el podcast Fifty and Fabulous en Spotify.