Zúrich, Suiza, 17 de marzo de 2026 ::: Ante la falta de garantías de seguridad por parte del gobierno de Donald Trump,

la Federación de Irán busca trasladar sus encuentros de la fase de grupos a territorio mexicano. La propuesta surge tras las declaraciones hostiles de Washington hacia la delegación iraní.

 La tensión alcanzó un punto crítico tras las declaraciones de Mehdi Taj, presidente de la federación iraní, difundidas por su embajada en México. El mensaje es tajante: si Estados Unidos no ofrece garantías, Irán no cruzará la frontera norte. "Cuando Trump ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, definitivamente no viajaremos a Estados Unidos", sentenció el directivo.
Originalmente, el sorteo ubicó a Irán en el Grupo G, con compromisos programados en Los Ángeles y Seattle. Sin embargo, la escalada bélica en Medio Oriente y el endurecimiento de la retórica de la Casa Blanca han convertido estas sedes en zonas de alto riesgo político para los persas.
Abolfazl Pasandideh, embajador de Irán en México, reforzó esta postura en entrevista con Ciro Gómez Leyva, señalando que, además de los riesgos de seguridad, existen obstáculos insalvables con la emisión de visas por parte de la administración Trump. "Para nosotros lo mejor es que nuestros partidos sean en México. Amamos mucho a la nación mexicana", afirmó el diplomático, abriendo la puerta a que la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey absorban los duelos que Irán disputaría contra Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Mientras la FIFA analiza este rompecabezas logístico sin precedentes, el torneo queda bajo la sombra de la geopolítica. Lo que debería resolverse en la cancha, hoy se negocia en despachos diplomáticos, dejando en el aire si el balón podrá rodar por encima de los conflictos entre Teherán y Washington. El Mundial aún no empieza, pero la logística ya está en estado de emergencia.