Zúrich, Suiza, 19 de marzo de 2026 ::: El organismo rector del fútbol descartó la solicitud de la selección de

Irán para trasladar sus encuentros del Grupo G a territorio mexicano. Pese a los argumentos de inseguridad en Estados Unidos, la FIFA mantuvo las sedes originales para la Copa del Mundo 2026.

 “La FIFA mantiene contacto regular con todas las federaciones miembro participantes, incluida la República Islámica de Irán, para planificar el Mundial 2026”, se lee en un mensaje difundido en redes sociales por la entidad presidida por Gianni Infantino.
“La FIFA espera que todos los equipos participantes compitan según el calendario de partidos anunciado el 6 de diciembre de 2025”, completa el mensaje.
El sorteo determinó que Irán juegue el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, donde seis días después deberá medirse con Bélgica, mientras que el 26 de ese mes enfrentará a Egipto en Seattle en sus duelos del Grupo G.
Fuentes de la FIFA revelaron además que otro problema para el pedido de Irán es que ya se vendieron las entradas para esos partidos de la fase de grupos.
El mensaje de la FIFA se conoció horas después de que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señalara que se analizaría con la entidad que rige el futbol mundial si se accedía a la petición de Irán de trasladar a este país sus partidos.
Sheinbaum afirmó que “México tiene relación con todos los países del mundo” y que en principio no ve ningún “inconveniente” para realizarlos, pero indicó que habría que estudiar “la logística”.
La idea de México era trasladar los partidos de Irán a Guadalajara y Monterrey.
El titular de la Federación de Futbol de Irán, Mehdi Taj, informó que se negociaba para que “Los Príncipes de Persia” jueguen en territorio mexicano sus partidos del Grupo G de la Copa Mundial de la FIFA 2026, porque “cuando Trump declaró claramente que no puede garantizar la seguridad de la Selección iraní, definitivamente no viajaremos a Estados Unidos”.
Previamente, la Federación de Futbol de Irán desmintió reportes sobre supuestos dichos del ministro de Deportes de Teherán, Ahmad Donyamali, quien anunció la decisión de “no jugar en el país que asesinó a nuestro líder Khamenei”.