Evany Jose Metzker, de 67 años, investigaba desde hacía tres meses en zonas rurales del estado de Minas Gerais la criminalidad vinculada al tráfico de droga y la prostitución de menores.

El lunes su cuerpo fue hallado decapitado y en avanzado estado de descomposición en una zona montañosa por la policía, que reportó que el cuerpo del periodista había sido torturado y se encontraba maniatado.

El sindicato de periodistas del estado de Minas Gerais –uno de los más ricos de Brasil- denunció en un comunicado lo que considera “un atentado contra la libertad y el derecho a informar”.

Brasil es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas de investigación, que son asesinados “impunemente” por su trabajo, según un informe reciente del Comité de Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).

El CPJ, con sede en Estados Unidos, denunció en un informe en mayo del año pasado que “Brasil sigue destacando en el Índice de Impunidad del CPJ, situándose como el país número 11 en la clasificación de países de todo el mundo en los que los asesinatos de periodistas salen gratis”.