la represión en Irán ha cobrado la vida de más de 2,000 manifestantes. Ante la falta de datos oficiales y el apagón informativo en la República Islámica, las ONG alertan sobre una crisis humanitaria de proporciones alarmantes y la urgencia de una intervención de la ONU.
La organización Human Rights Activists (HRA) dijo haber confirmado la muerte de al menos 1.850 personas, incluidos nueve menores de edad, en los 17 días de protestas antigubernamentales, cuando unas 16.700 personas han sido detenidas.
Esta ONG con sede en Estados Unidos investiga otras 770 muertes debido a la represión de manifestantes a manos de las fuerzas estatales, y "sostiene que estas cifras probablemente sean mucho mayores, dado los continuos bloqueos de internet y las comunicaciones".
Activistas citados por la prensa internacional dijeron, por su parte, que el número de muertos por los sangrientos días de protestas en Irán ascendió a por lo menos 2.571.
Otras fuentes opositoras, como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan la cifra de fallecidos incluso hasta los 3.000, denunciando el uso de armas de guerra y ametralladoras contra civiles.
Las organizaciones de derechos humanos denuncian que el apagón de internet, el más largo en la historia del país, busca ocultar "graves violaciones de derechos humanos" y el uso de tácticas letales por parte de las fuerzas estatales.
A pesar de que la presencia militar en las calles de Teherán ha comenzado a reducirse desde el domingo y se han retomado algunas comunicaciones como llamadas telefónicas y cierta actividad comercial, los testimonios describen puntos de la capital como auténticas "zonas de guerra".