cualquier posibilidad de negociación con Teherán, exigiendo una "rendición incondicional". Esta postura confronta las declaraciones del mandatario iraní, Masud Pezeshkian, quien sugería la apertura de vías diplomáticas para finalizar el conflicto.

 Solo después de dicha rendición "y de la selección de un gran y aceptable líder, nosotros y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción", escribió Trump en su red Truth Social, donde agregó que trabajará para impulsar la economía iraní para hacerla "más grande, mejor y más fuerte que nunca antes”.
Más temprano, el mandatario iraní Masud Pezeshkian había declarado que hay intentos de mediación para detener la guerra lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, pero llamó a dirigir esos esfuerzos a quienes, "al subestimar al pueblo de Irán, encendieron el fuego de la confrontación”. Las palabras de Trump parecen descartar de plano cualquier posible acuerdo.
"Desescalar el conflicto"
"Algunos países han empezado a intentar ejercer una mediación. Seamos claros: estamos comprometidos con una paz duradera en la región, pero no dudaremos en defender la dignidad y soberanía de nuestra nación", escribió Pezeshkian en la red social X (Twitter). Varias voces en la arena internacional han llamado en las últimas horas a desescalar el conflicto iniciado el pasado día 28 por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Esta misma jornada, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a los Estados implicados "a que adopten de inmediato medidas para desescalar la situación y dar una oportunidad a la paz, y a los demás Estados, que pidan con claridad a esas partes implicadas que den marcha atrás".