cargado de crudo para suministrar energía vital a la isla. Esta decisión representa un respiro para el gobierno cubano tras meses de una efectiva restricción petrolera impulsada por la administración de Donald Trump.

 El petrolero, que transporta unos 730.000 barriles de petróleo y pertenece al gobierno ruso, se encontraba a pocos kilómetros de las aguas territoriales cubanas el domingo por la noche, según MarineTraffic, una empresa de datos marítimos. A su velocidad de 12 nudos, el petrolero podría llegar a su destino previsto en Matanzas, Cuba, el lunes por la noche.
La llegada del barco ruso podría cambiar el curso de una crisis que se acelera rápidamente en Cuba, dando a la isla al menos unas semanas de margen antes de que se agoten sus reservas de combustible, según analistas.
También aliviaría la presión sobre el gobierno cubano, que enfrenta un colapso económico inminente y una escalada de amenazas por parte de Washington, y demostraría que, al menos por ahora, la isla aún puede contar con su aliado histórico, Rusia.
El gobierno de Trump había estado aplicando lo que equivalía a un bloqueo petrolero en torno a Cuba desde enero, amenazando a los países que enviaban combustible a la isla y, en un caso, escoltando a un petrolero que se dirigía a Cuba para alejarlo.
La Guardia Costera tiene dos patrulleros en la región que podrían haber intentado interceptar el petrolero ruso. Sin embargo, el gobierno de Trump no ordenó a esas embarcaciones intervenir, según un funcionario estadounidense informado sobre el asunto, quien habló de las operaciones bajo condición de anonimato. Hasta la tarde del domingo, salvo que recibiera órdenes en sentido contrario, la Guardia Costera planeaba permitir que el petrolero llegara a Cuba, dijo el funcionario.
No está claro por qué la Casa Blanca no dio órdenes para bloquear el petrolero ni si permitirá futuros envíos de petróleo ruso a la isla. La decisión evita una posible confrontación delicada con Rusia frente a las costas de Florida.
Cuando los periodistas le preguntaron sobre este artículo en el Air Force One el domingo por la noche, Trump lo confirmó. "No nos importa que alguien reciba un cargamento, porque necesitan? tienen que sobrevivir", dijo. "Les dije, si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema con ello. Sea Rusia o no".
Pero le restó importancia al beneficio para Cuba.
"No va a tener ningún impacto: Cuba está acabada", dijo. "Tienen un mal régimen. Tienen unos dirigentes muy malos y corruptos. Y si reciben o no un barco de petróleo, no va a importar".
La embajada rusa en México dijo en un comunicado que "la Federación de Rusia expresa plena solidaridad con Cuba, considera ilegítimas todas las restricciones impuestas en su contra, incluidas aquellas relacionadas con el suministro de recursos energéticos, y está dispuesta a brindarle toda la asistencia necesaria, incluida la de carácter material".
Las autoridades cubanas no respondieron a una solicitud de comentarios.
El bloqueo petrolero de Estados Unidos ha asfixiado a Cuba, provocando apagones diarios, una grave escasez de combustible, precios en alza y un deterioro de la atención médica. La política ha recibido críticas internacionales, incluso de las Naciones Unidas, que señalan que Estados Unidos está provocando una crisis humanitaria en Cuba. Al mismo tiempo, funcionarios de la Casa Blanca han estado amenazando públicamente al gobierno cubano, mientras en privado presionan para que destituya a su presidente, Miguel Díaz-Canel.
Trump dijo este mes que creía que "tendrá el honor de tomar Cuba" y dio a entender que podría atacar a la isla con fuerza militar tras la guerra de Irán. "Construí este gran ejército", dijo el viernes en una conferencia sobre inversiones. "Dije: 'Nunca tendrán que usarlo'. Pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la próxima, por cierto".
El secretario de Estado Marco Rubio dijo el viernes que la Casa Blanca quiere nuevos líderes en Cuba. "La economía de Cuba tiene que cambiar, y su economía no puede cambiar a menos que cambie su sistema de gobierno", dijo a los periodistas.
Funcionarios cubanos han endurecido su postura y afirman que el país está preparado para defenderse.
"Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, se están preparando estos días ante la posibilidad de una agresión militar", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, en el programa Meet the Press de NBC la semana pasada. "Seríamos ingenuos si, viendo lo que ocurre en todo el mundo, no lo hiciéramos. Pero esperamos de verdad que no ocurra".
El petrolero que se aproxima a Cuba podría cambiar la dinámica de las tensiones entre los países. Cuba se estaba quedando rápidamente sin suministros de energía, dependiendo de la energía solar, de la producción local de petróleo y de pequeños envíos de combustible a empresas privadas cubanas para apuntalar una red energética que fallaba. La crisis había provocado pequeñas protestas --algo inusual en la isla-- y generaba dudas sobre la supervivencia del gobierno.
Pero el petróleo ruso aliviará esa crisis, al menos temporalmente. El petróleo puede refinarse en varios productos, como diésel, gasolina, combustible para aviones y fuelóleo, que se utiliza para alimentar muchas centrales eléctricas cubanas. Eso debería ayudar a estabilizar la red energética, reducir los apagones, mejorar el transporte y favorecer la producción agrícola, dijo Jorge Piñón, exejecutivo petrolero que estudia el sistema energético cubano en la Universidad de Texas.
"Les hace ganar tiempo", dijo Piñón. "Pero la llegada de este petrolero no es una varita mágica que resuelva de repente todos sus problemas".
Piñón señaló que el petróleo tardará unas tres semanas en refinarse y luego otra semana en distribuirse por el país.
El diésel, dijo, es el producto más crítico para Cuba, ya que alimenta camiones, tractores y muchas centrales eléctricas, y escasea desesperadamente en la isla. Parte de la ayuda humanitaria ha quedado atrapada en almacenes porque los camiones no tienen diésel para distribuirla; las granjas se han paralizado por falta de combustible y algunas plantas eléctricas han tenido que cerrar.
Cuba ha logrado mantener la electricidad --aunque de forma irregular-- porque el 40 por ciento de su red depende de plantas que funcionan con petróleo producido localmente. También ha acelerado la instalación de paneles solares para apuntalar la red eléctrica. Pero Piñón señaló que otro 40 por ciento de la red depende de plantas más pequeñas que utilizan diésel.
Estimó que Cuba podría agotar el petróleo ruso en menos de un mes. Pero espera que el gobierno reserve parte del suministro de energía para sus reservas estratégicas y sus fuerzas de seguridad.
"Esto va a proporcionar diésel a la policía, al ejército y, en general, a todo el aparato del Estado cubano", dijo.
El petrolero ruso, llamado Anatoly Kolodkin, zarpó de Primorsk, Rusia, en el mar Báltico, el 9 de marzo. El gobierno estadounidense sancionó al buque y a su propietario, la naviera estatal rusa Sovcomflot, en 2024.
El Anatoly Kolodkin inicialmente indicó su destino como "Atlantis, EE. UU.", posiblemente en broma. El domingo, su destino era Matanzas, Cuba, según MarineTraffic.
Carlos Alzugaray, exdiplomático cubano residente en La Habana, dijo que el gobierno de Trump impuso el bloqueo para asfixiar al gobierno cubano, pero que el proceso estaba tardando más de lo previsto incluso antes de la llegada del petróleo ruso.
"Trump y Rubio piensan que este gobierno colapsará por sí solo", dijo. "Pero no es así como lo ve el gobierno cubano. El gobierno cubano está convencido de que puede sobrevivir".
Christiaan Triebert colaboró con reportería.
Jack Nicas es el jefe de la oficina del Times en Ciudad de México y dirige la cobertura de México, Centroamérica y el Caribe.
Eric Schmitt es corresponsal de seguridad nacional para el Times. Lleva más de tres décadas informando sobre asuntos militares y antiterrorismo en Estados Unidos.