desarrolla un puerto de transbordo y un aeropuerto estratégico en su territorio más austral. El proyecto busca convertir la isla en un activo militar y logístico clave para contrarrestar la influencia china en el Golfo de Bengala.

 Situada en el extremo del archipiélago de Andamán y Nicobar, a menos distancia de Indonesia que del territorio continental indio, la isla se encuentra cerca del estrecho de Malaca, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo.
El proyecto, sin embargo, enfrenta críticas por su impacto ambiental y social, incluyendo la tala de aproximadamente 852.000 árboles y los peligros que implica todo esto para comunidades indígenas.
Geografía para ganar poder
La inversión muestra un cambio en el pensamiento estratégico de Nueva Delhi, que deja de centrarse en su territorio continental para abrirse a una postura marítima más activa.
Las ventajas geográficas de la isla son obvias: la proximidad al estrecho de Malaca permite vigilar una de las principales arterias comerciales del planeta. Sin embargo, el alcance militar de esta cercanía todavía es materia de debate.
El mariscal del Aire retirado R. Nambiar sostiene que el verdadero valor de la isla reside en el mensaje que se envía a potenciales rivales. "No necesitamos proyectar poder. Necesitamos impedir que el adversario entre a nuestra zona de influencia", dice Nambiar a DW.
Para el militar, India debe prepararse para el desafío de enfrentar a una Marina capaz de operar globalmente. "Una base en tierra es insumergible. Debemos enfocarnos en los puntos estratégicos y aprovechar la geografía", agrega.
Creciente presencia china
En el pensamiento estratégico de India, los cálculos militares suelen mirar hacia China, su rival regional y la única nación del mundo que compite con ella en términos poblacionales.
Pekín ha dedicado dos décadas a consolidar su influencia en el océano Índico, desplegando submarinos y buques de vigilancia con creciente regularidad y cartografiando los fondos marinos en regiones que los especialistas militares indios consideran su área de influencia propia.
Gran Nicobar es, en parte, la respuesta india a esta creciente presión.
La huella china en Gran Nicobar
Pero contrarrestar el poderío militar chino es solo parte del plan indio para desarrollar Gran Nicobar. Srikanth Kondapalli, profesor de Estudios Chinos en la Universidad Jawaharlal Nehru, dice a DW que el motor del proyecto es económico antes que estratégico.
"Si observamos a China, ha invertido en el desarrollo de islas desde la década de 1990, y una parte significativa de su actividad económica ahora fluye a través de ellas", sostiene. Al mismo tiempo, advierte que la presencia de China en el Índico no puede ser ignorada.
"China envía submarinos y buques de vigilancia todos los años. Hemos visto embarcaciones chinas atracando en Malé –capital de Maldivas– después de pasar cerca de las islas Andamán y Nicobar, y también en Hambantota, Sri Lanka, pese a las preocupaciones de India", sostiene el experto.
Para Kondapalli, "la infraestructura que se está construyendo tiene una finalidad económica, pero puede usarse para fines militares según el nivel de amenaza", aunque concede que el impacto estratégico a largo plazo del plan sigue siendo incierto.
La gran apuesta de India
El despliegue en Gran Nicobar fortalece la posición operativa de India, pero tiene límites, según Atul Kumar, investigador de seguridad nacional y estudios chinos de la fundación Observer Research.
"Su desarrollo mejora la vigilancia, la inteligencia y el reconocimiento, lo que permite una respuesta rápida y una disuasión más creíble", sostiene el experto. "La infraestructura extenderá el alcance aéreo, reducirá las distancias de patrulla y mejorará la capacidad de las aeronaves y los recursos navales para permanecer desplegados por más tiempo".
Sin embargo, añade, es importante no exagerar el impacto de todo esto, sobre todo teniendo en cuenta que India requiere de una flota más grande, más submarinos y alianzas más sólidas para convertir la presencia geográfica en control real.
Ashok Kantha, exembajador de India en China, asegura que la posición geográfica de la isla es muy valiosa, pero es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre el poder operativo indio.
"Gran Nicobar se está desarrollando para reducir su dependencia de los centros de transbordo extranjeros, agilizar la respuesta humanitaria y fortalecer la presencia marítima de India en el océano Índico", explica a DW.
"Su proximidad a los accesos a Malaca la hace valiosa para monitorear la actividad de las rutas marítimas, pero convertir esa ventaja geográfica en un poder operativo sostenido dependerá de la logística, el despliegue de fuerzas y decisiones políticas y económicas más amplias", agrega.