irregularidades atípicas en los mercados de capitales globales respecto al oro y la plata. El reporte sugiere que factores externos o movimientos masivos de capital están alterando las dinámicas tradicionales de refugio financiero en el sector de metales.
"En tan solo 3 horas, el oro y la plata han perdido en conjunto 2 billones de dólares en capitalización bursátil", reza el texto. "Mientras tanto, los precios del petróleo han perdido sus ganancias del día y los futuros de la bolsa estadounidense operan cerca del terreno positivo", añade.
En este sentido, señala que, desde el inicio de la guerra de Irán, desencadenada por el ataque de EE.UU. e Israel contra la República Islámica el 28 de febrero, un cambio de tendencia de este tipo en el petróleo y las acciones casi siempre ha impulsado al alza los precios del oro.
Asimismo, indica que los movimientos esporádicos en el precio del metal precioso podrían indicar que un actor potencialmente importante en el sector está siendo liquidado, detallando que el persistente aumento del rendimiento de los bonos a 10 años —que se sitúa en el 4,40 % y ha subido 45 puntos básicos en tres semanas— está empezando a afectar a diversas clases de activos.
"Si a esto le sumamos el cansancio de las noticias y la falta de liquidez en el mercado, las enormes brechas en ambas direcciones no hacen más que crecer", continúa. "Algo importante está sucediendo en los mercados de metales ahora mismo", concluye.
Agresión contra Irán
• La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
• Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
• Desde el inicio de las hostilidades, más de 1.300 civiles han muerto en Irán y más de 18.000 personas han resultado heridas, según las autoridades del país persa. Además, han sido destruidas o gravemente dañadas miles de infraestructuras civiles, viviendas, centros médicos y escuelas.
• Como represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
• Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.