Nueva York, Estados Unidos, 23 de marzo de 2026 ::: Informes publicados por The Wall Street Journal identifican
a Juan Carlos Valencia González, alias "El 03", como el sucesor de Nemesio Oseguera. Valencia consolidó su poder gracias al control del Grupo Élite, el brazo armado responsable de la expansión y disciplina interna de la organización criminal.
El poder de Valencia González no se explica sin el despliegue paramilitar, la capacidad de fuego y la disciplina interna que ha impuesto a través del Grupo Élite.
Este instrumento ha consolidado y legitimado a “El 03” como jefe máximo. A partir de este liderazgo, el CJNG ha perfeccionado un modelo de franquicias armadas, reclutamiento de exmilitares, entrenamiento con kaibiles y una estrategia de propaganda violenta y control social que ha colocado a Valencia González en el epicentro de la criminalidad mexicana contemporánea.
::: Origen y lógica paramilitar del Grupo Élite
El Grupo Élite del CJNG surgió como respuesta a los desafíos que enfrentaba la organización en su expansión por el territorio mexicano. A finales de la década de 2010, el grupo de las cuatro letras ya era uno de los cárteles más poderosos del país, pero también tenía enemigos fuertes como Los Zetas, el Cártel de Santa Rosa de Lima y La Familia Michoacana. Estas disputas exigían una fuerza operativa distinta, capaz de realizar ataques directos, defender plazas estratégicas y operar con disciplina militar.
La idea de crear el Grupo Élite surgió entre 2018 y 2019, dentro del círculo más cercano de la dirigencia. Antonio Oseguera Cervantes, conocido como “Tony Montana” y hermano de “El Mencho”, junto con su jefe de seguridad, Emilio Alexandro Pinedo, alias “El Sobrino”, encabezaron la formación de esta nueva célula armada. El objetivo era claro: reclutar a los sicarios más leales y experimentados, darles entrenamiento militar especializado y dotarlos de recursos y armamento de alto poder.
El reclutamiento incluyó a desertores de las fuerzas armadas mexicanas y a exkaibiles guatemaltecos, reconocidos por su experiencia en combate y técnicas de contrainsurgencia. El entrenamiento se enfocó en tácticas de guerra, uso de armas largas, emboscadas, manejo de vehículos blindados y operaciones tipo comando.
En 2015 y 2018, tanto “Tony Montana” como “El Sobrino” fueron detenidos, pero lejos de debilitar al grupo, esto abrió paso a la consolidación del liderazgo de Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, quien primero dirigió al Grupo Delta. Bajo su mando, el Grupo Élite se fortaleció y expandió rápidamente, convirtiéndose en la fuerza de choque principal del CJNG.
A partir de 2019, el Grupo Élite comenzó a hacerse notar en estados clave como Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas. Su presencia se volvió visible a través de videos propagandísticos en redes sociales, donde mostraban convoyes de camionetas blindadas, decenas de sicarios con uniformes tácticos y armas de grueso calibre.
::: Algunos crímenes detrás de Grupo Élite
El Grupo Élite ha llevado a cabo operaciones de alto impacto, como:
• Secuestro de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán (2016)
El 15 de agosto de 2016, un comando armado irrumpió en el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta, Jalisco, donde celebraban una fiesta miembros del Cártel de Sinaloa. El grupo, identificado después como parte del CJNG y su incipiente Grupo Élite, secuestró a seis personas, entre ellas a Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El hecho fue interpretado como una demostración de fuerza del CJNG en una región que hasta ese entonces se creía era zona netral para los capos. Tras negociaciones entre cárteles y la presión mediática, los hijos de “El Chapo” fueron liberados días después.
• Ataque contra el exfiscal Luis Carlos Nájera (2018)
El 21 de mayo de 2018, el entonces secretario del Trabajo de Jalisco y exfiscal Luis Carlos Nájera fue atacado a balazos en el centro de Guadalajara por un comando armado. El ataque fue atribuido al Grupo Élite del CJNG, que buscaba eliminar a un funcionario clave en la lucha contra el crimen organizado y enviar un mensaje de poder a las autoridades.
• Incursión en Salamanca y Villagrán contra el Cártel Santa Rosa de Lima
En 2019 y años posteriores, el Grupo Élite del CJNG encabezó una ofensiva militar en el estado de Guanajuato para arrebatarle el control del huachicol y las rutas de trasiego al Cártel Santa Rosa de Lima, liderado por “El Marro”. La incursión incluyó enfrentamientos armados, ataques a fuerzas policiales y la difusión de videos donde el Grupo Élite exhibía convoyes, armas y mensajes de advertencia a sus enemigos. Destacan los ataques en Salamanca y Villagrán, donde el grupo cometió asesinatos, secuestros y actos de terror para desplazar a la organización rival y tomar el control del territorio.
La cultura criminal refuerza esta imagen. Narcocorridos como los de Martín Castillo y Los Alegres del Barranco que mencionana a Grupo Élite describen convoyes, armamento, lealtad y el liderazgo de “El 03” y Ricardo Ruiz Velasco, “El Doble R”.
::: El ascenso de “El 03” en el CJNG
A diferencia de otros herederos caídos o encarcelados, Juan Carlos Valencia González ha consolidado su posición gracias al control efectivo del Grupo Élite y el respaldo de la estructura financiera de “Los Cuinis”.
Hijo de Rosalinda González Valencia y Armando Valencia Cornelio, alias “El Maradona”, “El 03” tiene la doble nacionalidad: mexicana y estadounidense.
The Wall Street Journal, citando a funcionarios de Estados Unidos y México, destaca que su nacionalidad estadounidense representará un obstáculo adicional para las agencias del orden de que deben cumplir estrictos requisitos legales para investigarlo o intervenir directamente. Esto complica la cooperación bilateral y lo convierte en un objetivo especialmente difícil de capturar, a diferencia de otros capos mexicanos.
Según funcionarios consultados por dicho medio, “tan pronto como el capo Nemesio 'El Mencho’ Oseguera fue enterrado, su hijastro, nacido en California, comenzó a ascender al trono del Cártel Jalisco Nueva Generación”.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por información que lleve a su captura, mientras que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo ha incluido en sus listas de sancionados, congelando sus activos y prohibiendo cualquier transacción financiera con él.
A diferencia de otros líderes del narco, Juan Carlos Valencia mantiene un perfil extremadamente bajo: para muestra, solo se conoce una fotografía pública suya.