Madrid, 20 de marzo 2025 ::: Entre 300.000 y 500.000 loros se capturan cada año en Bolivia para su tenencia como mascotas

según una investigación publicada en la revista Biological Conservation y en la que se señala que casi el 90 % de estas aves capturadas ilegalmente en el pais, acaban como animales de compañía de la población local.

 La investigación ha sido desarrollada por un equipo científico internacional, liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Sevilla, que ha desarrollado una innovadora metodología para cuantificar el impacto de la captura ilegal de loros en Bolivia, explica el CSIC en un comunicado.
Esta metodología proporciona por primera vez una estimación del número de loros capturados ilegalmente a nivel nacional bolivariano, donde el 88,25 % de loros atrapados se mantiene como mascotas en las áreas de origen.
Las investigación apunta que  cada año se capturan entre 300.000 y 500.000 loros para tenerlos como mascotas, estas cifras llevan al equipo a concluir que la demanda local supera el comercio doméstico e internacional.
De esta manera, el estudio alerta sobre la delicada situación para algunas especies en peligro de extinción que debido a su domesticación ven recortados sus ciclos de vida.
Un ejemplo es el guacamayo de frente roja (Ara rubrogenys), se encuentra exclusivamente en la selva lluviosa bolivariana y es una de las especies más capturadas allí pues se estima que el 10% de su población global estan en cautividad como mascotas en áreas rurales.
En su estado doméstico, viven bajo condiciones muy precarias, el estudio explica que la mayoría muere prematuramente por enfermedades, depredación por animales o problemas derivados de una mala alimentación.
En consecuencia, gran parte de los loros encontrados tenían menos de 2 años de vida.
A su vez, “esta alta mortalidad, contribuye a generar una demanda constante, lo que ejerce una presión de captura insostenible para las poblaciones naturales”, explica en un comunicado Pedro Romero-Vidal, investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y autor principal del estudio.
Metodología innovadora
El equipo liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y la Universidad Pablo de Olavide (UPO) se centró en el mercado de Santa Cruz de la Sierra, epicentro del comercio de fauna en Bolivia.
En el estudio, combinaron el seguimiento de este mercado durante varios años con encuestas de poblaciones de la ciudad y áreas rurales aledañas donde se capturan loros para venderlos.
Romero-Vidal invita a que se use esta metodología para más estimaciones porque “para diseñar acciones de conservación efectivas, es crucial comprender la magnitud y las dinámicas del comercio ilegal de fauna silvestre también a una escala local”, afirma.
Por ello, los investigadores enfatizan en reevaluar el estado de conservación de especies de loros, un estado de amenaza que podría ser más alto debido a esta retención local esparcida en otros lugares del Neotrópico como Colombia, Perú y Ecuador.