Ciudad de México, México ::: 13 de agosto de 2026 ::: El conocimiento que el mundo necesita no se genera de forma aislada;

se construye en espacios compartidos, mediante un análisis paciente y un disenso honesto, gracias a personas dispuestas a sentarse juntas más allá de cualquier tipo de frontera, comentó la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello.

Así lo consideró la investigadora en la apertura de la Segunda Reunión de Autores Principales del “Informe metodológico de tecnologías de remoción de dióxido de carbono (CO2), captura, utilización y almacenamiento de carbono (LAM 2)”, del Grupo de Inventarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), que se realizó en el Palacio de la Escuela de Medicina de la UNAM.
En representación del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, Funes Argüello expresó que las directrices metodológicas que son impulsadas desde el IPCC proporcionan a los países de todo el mundo medios fiables y comparables para medir los resultados reales de las tecnologías emergentes de captura y eliminación de carbono, así como para reflejarlos con exactitud en sus cuentas nacionales.
Ante más de 160 asistentes al encuentro, provenientes de casi 50 países, Funes Argüello mencionó que “en la UNAM creemos firmemente que el conocimiento es un bien común; que la ciencia avanza mediante la cooperación y no el aislamiento; y que todos compartimos la responsabilidad hacia las generaciones futuras”.
La coordinadora de la Investigación Científica señaló que el mundo rara vez percibe las horas de trabajo que hay detrás de una cifra bien fundamentada; sin embargo, esa cifra podría algún día orientar una decisión que marque la vida de millones de personas.
Con ella coincidió José Luis Samaniego Leyva, subsecretario de Desarrollo Sustentable y Economía Circular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quien destacó que la fuerza del IPCC reside en su liderazgo para alcanzar consensos y alertar sobre lo que pasa en el mundo.
Los eventos climáticos afectan a millones de personas en todo el planeta, apuntó, y “los datos científicos importan porque permiten darnos cuenta de cuánto se puede ayudar a la sociedad, sobre todo porque queremos sociedades más saludables y con mayor integridad”.
Al hacer uso de la palabra, Celina Peña Guzmán, subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, subrayó que las tecnologías para la remoción del dióxido de carbono son un reto y “las acciones que aquí se propongan son especialmente relevante para mejorar las estimaciones de reducción”.
Acompañada por Abraham Ortínez Álvarez, director general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, Peña Guzmán agregó que para la Secretaría estos datos permitirán ayudar a los tomadores de decisiones para mejorar el trabajo; “nuestro país está cada vez más listo para realizar aportes importantes en la materia”.
En su intervención, Enrique Ochoa Martínez, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, enfatizó que el encuentro de los autores del IPCC resume parte del trabajo para responder mejor ante los desastres que se presentan a escala global.
“En estos casos, la ciencia es un seguro de vida; nunca antes la información se esparció tan rápidamente, y esto nos recuerda que las instituciones deben estar respaldadas por datos comprobables y comparables entre las naciones. Ello permite posteriormente que sea divulgada a la sociedad”.
Igualmente, Julia Álvarez Icaza, secretaria del Medio Ambiente de Ciudad de México, recordó que nuestro país tiene sólidos antecedentes de trabajar en el cambio climático y colaborar con el IPCC en la elaboración de sus reportes, ya que la ciencia debe transformarse en políticas públicas en favor de la sociedad y el mejoramiento del planeta.
Finalmente, Takeshi Enoki, copresidente del grupo de trabajo de inventarios del IPCC, dijo que la reunión es una gran responsabilidad que permite conocer y apoyar los reportes de emisiones contaminantes y difundirlos en todo el mundo.
El Grupo convoca a personas de todo el planeta con diferentes culturas, pero con el mismo objetivo: crear el mejor reporte con la ciencia más precisa posible.