Oaxaca, México, 19 de enero de 2026 ::: El proyecto "Mujeres Testigo" destaca el valor del bordado tatreez
como una herramienta de memoria e identidad para el pueblo palestino. Esta expresión artística se presenta como un puente de solidaridad internacional, reconociendo el papel de las mujeres en la preservación de su cultura ante la adversidad.
La propuesta, que incluye una representación escénica, está basada en los textiles palestinos y es producto de un trabajo de investigación, un taller creativo y meses de ensamblaje por la artista Amanda Schmelz y un grupo de mujeres participantes.
Schmelz –creadora escénica, diseñadora de caracterización y actriz, es tejedora de resistencias y miembro de los colectivos Judíes por una Palestina libre, Doikait y Tadamo–, propuso elaborar un patrón que encontró entre los muchos motivos que se articulan en torno a los vocablos del tatreez tradicional y contemporáneo al que llamó: mujer testigo. Es la silueta del torso de una mujer palestina de espaldas con la cabeza cubierta por una kefia.
Dos actrices, un músico y la propia Amanda Schmelz guían al espectador a través de materiales audiovisuales y testimonios que revelan los significados profundos de cada símbolo bordado. La pieza textil colectiva funciona como telón de fondo, transformándose en escenografía viva.
El proyecto busca visibilizar el valor histórico y cultural del tatreez, un arte que va mucho más allá de la decoración: cada patrón, color y diseño geométrico o floral representa aldeas específicas, historias familiares y momentos históricos que las mujeres palestinas han documentado pacientemente a través de generaciones, desde antes de 1948 hasta nuestros días.
Bajo dichas premisas, Mujeres testigo da a conocer el arte del bordado y sus complejos significados dentro de la cultura del pueblo palestino y su lucha por preservar su existencia y su memoria.
La dirección y concepto original son de Amanda Schmelz, quien forma parte del Programa de Residencias Artísticas de Grupos Estables de la Compañía Nacional de Teatro del INBAL; el diseño y confección de la pieza textil estuvo a cargo de la propia Schmelz, así como de Erika Razo y del taller Tatreez Mujer Testigo, integrado por más de 40 bordadoras; la dramaturgia y asesoría de dirección escénica fue responsabilidad de Micaela Gramajo, quien forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Como actrices participan Carmen Mastache, Azalia Ortiz y Amanda Schmelz, así como el músico Nicolás García; la producción es de Rosario Hevia y la escenografía de Lorenza Manrique.
Las funciones tendrán lugar el jueves 29 y el viernes 30 de enero a las 20 horas, y el sábado 31 a las 19 horas.