Ciudad de México, México, 18 de marzo de 2026 ::: La directora argentina Fernanda Lastra se presentará por

primera vez en México los días 21 y 22 de marzo bajo la batuta de la Filarmónica de la UNAM. El programa contará con la participación estelar de la violinista Nancy Zhou como parte de un ciclo dedicado al talento femenino.

 El repertorio conjuga a Mozart, a Mendelssohn y a dos compositoras que merecen, hace tiempo, un lugar más amplio en las salas de concierto: la mexicana Hilda Paredes y la francesa Louise Farrenc.
“A mí me interesaba, siendo el mes de la mujer, poder tener compositoras en el programa”, puntualizó Lastra. Y así quedó configurado un concierto que abre con la obertura de Las bodas de Fígaro, de Mozart (la primera de sus grandes óperas en libreto de Da Ponte) y continúa con Recordare, de Hilda Paredes, obra encargada por la propia UNAM en 2006 para conmemorar los 250 años del natalicio del compositor vienés. La pieza parte de las cuatro primeras notas del Recordare del Réquiem y las usa como semilla para un material armónico y melódico propio, contemporáneo, que toma distancia del modelo original sin borrarlo del todo: un Mozart del siglo XXI, filtrado por una identidad compositiva claramente definida.
La primera parte cierra con el célebre Concierto para violín en mi menor, de Mendelssohn, Op. 64, con Nancy Zhou como solista.
“Es engañosamente fácil. Pero en realidad no lo es para nada”, advirtió Zhou. Mendelssohn trabajó durante seis años en ese concierto, explicó, en estrecha conversación con el famoso violinista Ferdinand David. Y tiene una particularidad estructural que lo distingue de sus predecesores: el violín solista entra desde el primer compás, sin introducción orquestal, como si se tratara menos de un concierto que de una sinfonía para violín y orquesta.
Para Zhou, el desafío más profundo de este concierto es el equilibrio: ser expresivo sin excederse, técnicamente preciso sin sonar robótico, y capaz de explorar los colores dinámicos que, según le han anticipado algunos colegas, la acústica de la Sala Nezahualcóyotl promete hacer posible.
“Mendelssohn es cristalino: todo tiene que estar muy claro en cuanto a la técnica del violín, pero a su vez tiene que ser expresivo”, coincidió Lastra. Mendelssohn exige contención elegante, una expresividad tan medida como la del propio compositor, hombre de vasta cultura y emociones administradas con precisión diplomática.
La segunda parte reserva el hallazgo más inesperado del programa: el estreno en México de la Sinfonía núm. 2 en re mayor, Op. 35, de Louise Farrenc, compuesta también en 1845 (el mismo año que el concierto de Mendelssohn, coincidencia que el programa convierte en argumento implícito).
Farrenc fue no sólo compositora, sino la primera mujer en obtener una cátedra de piano en el Conservatorio de París, y una pionera en la lucha por la igualdad salarial: usó el éxito de su Noneto Op. 38 como palanca para exigir el mismo salario que sus colegas varones.
Lastra describió la sinfonía como una obra del romanticismo temprano y cristalino, rica en solos de maderas y con momentos donde la compositora rompe la simetría esperada de las frases, revelando una personalidad que no se pliega del todo a la norma.
El concierto se inscribe en una trayectoria mayor: la de dos mujeres que construyeron sus carreras en territorios donde la presencia femenina sigue siendo excepción.
“El panorama actual es mucho mejor que cuando yo comencé a estudiar años atrás, pero es importante continuar trabajando para generar igualdad de oportunidades en el podio”, reconoció Lastra, quien pasó por orquestas juveniles en Argentina, fundó su propio ensamble ante la escasez de espacios y cruzó el continente hasta Estados Unidos para encontrar un contexto más favorable que le permitió desarrollar su carrera profesional.
Zhou, criada entre San Antonio, Texas, y los veranos en la provincia china de Guizhou, comparte una filosofía similar sobre el oficio: “Como músico, primero debes verte como un ser humano, como ciudadano del mundo, y mantenerte en contacto con tu historia. Si lo haces, las cualidades que te hacen único surgirán solas”.
Los conciertos serán el 21 de marzo a las 20 horas y el 22 de marzo a las 12 horas en la Sala Nezahualcóyotl.