Londres, Reino Unido, 19 de enero de 2026 ::: Nuevas investigaciones publicadas en The Lancet sugieren
que ajustes mínimos en la rutina, como caminar unos minutos extra o aumentar el consumo de vegetales, reducen significativamente el riesgo de muerte. Los estudios subrayan que no se requieren cambios drásticos para ver beneficios reales en la salud a largo plazo.
Aunque ambos estudios son observacionales y no establecen causalidad, sus conclusiones señalan estrategias más realistas para mejorar la salud pública.
El primer estudio, publicado en The Lancet, analizó datos de más de 135 000 adultos en Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido durante ocho años. Los investigadores calcularon el impacto poblacional de pequeños incrementos en la actividad física moderada —como caminar a 5 km/h— y reducciones en el tiempo sedentario.
Solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos
Los resultados son llamativos: añadir solo cinco minutos diarios de actividad moderada podría reducir un 10 % las muertes en la mayoría de adultos y un 6 % en los menos activos. Si el aumento fuera de diez minutos, la reducción alcanzaría el 15 %. En paralelo, disminuir media hora de sedentarismo al día se asocia con un 7 % menos de mortalidad, y una hora completa, con un 13 %.
El beneficio es mayor en las personas menos activas, lo que refuerza la idea de que cualquier movimiento cuenta. Los autores señalan que no hace falta cumplir estrictamente las recomendaciones de la OMS para obtener ventajas, y piden más estudios con dispositivos de medición en países de ingresos bajos y medios.