Ginebra, Suiza, 29 de enero de 2026 ::: La OMS informó sobre brotes del virus Nipah en la India, destacando
su alta letalidad y la falta de tratamientos específicos. Aunque el riesgo de una pandemia global se considera bajo actualmente, las autoridades sanitarias instan a mantener la vigilancia epidemiológica debido a la forma de contagio entre animales y humanos.
El Gobierno de la India rebajó este martes la alarma frente las «cifras incorrectas» que circulan sobre los casos de enfermedad del virus Nipah y aclaró que la situación está contenida, tras confirmar que las casi 200 personas vigiladas por contacto directo han dado negativo en las pruebas.
«India tiene la capacidad de contener estos brotes, como se ha probado en casos pasados», señaló en respuesta a EFE un portavoz de la agencia sanitaria, quien añadió que la OMS ha estado en contacto con las autoridades indias locales y nacionales en materia de salud para llevar a cabo una evaluación de riesgos y prestar apoyo técnico.
La fuente de la OMS agregó que por ahora no hay evidencias de un incremento de la transmisión del virus entre humanos (otras vías de contagio habituales son a través de animales tales como murciélagos frugívoros o cerdos, así como por alimentos contaminados).
El Ministerio indio de Salud indio ha instado a reforzar la seguridad en los hospitales de la zona afectada, imponiendo el uso de equipos de protección individual (EPI) completos para el personal médico ante el temor a la transmisión de humano a humano.
En España, el Ministerio de Sanidad explica en su web que el riesgo actual para la población española es «muy bajo», aunque precisa que es necesario reevaluar a medida que se disponga de más información.
::: La infección por Nipah, un «malote de barrio»
La infección por el virus Nipah provoca desde cuadros asintomáticos hasta enfermedades respiratorias agudas y encefalitis letal, con una tasa de mortalidad estimada entre el 40 % y el 75 %.
Según el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC), la tasa de letalidad se estima entre un 40 y un 75 % o más, en función de la cepa, el acceso a la calidad de la sanidad o la gravedad de la enfermedad.
Es un virus que forma parte de «los malotes del barrio», ironiza el catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca Raúl Rivas en declaraciones a EFEsalud.
Y es que pertenece al grupo de riesgo de patógenos BSL 4, que es el más alto que existe -en el que está incluido el ébola, por ejemplo- ya que está considerado como un virus emergente muy peligroso, por la alta tasa de mortalidad que presenta y no contar con tratamiento ni vacuna autorizados.
De hecho, la OMS ha incluido al virus Nipah en la lista de enfermedades prioritarias para investigar por su potencial epidémico, junto con el ébola o el zika.
::: Localizado en puntos concretos
Está localizado en determinados puntos del planeta, sobre todo en algunas partes de Asia, aunque, señala el microbiólogo que, como ya sabemos por la covid, puede salir del continente por viajeros infectados que vuelvan a sus países o residentes en esos lugares que viajan a otros.
No obstante, el reservorio del virus son los murciélagos frugívoros -que se alimentan de fruta-, los denominados zorros voladores, que están en puntos muy concretos, y son donde se pueden producir los brotes. Estos animales son habituales en India, Bangladesh y en algunas zonas de Malasia, entre otros.
De hecho, en éste último país fue donde se conoció el virus Nipah, hace relativamente poco tiempo, durante un brote entre criadores de cerdos, en 1999. En Bangladesh se reconoció por primera vez en 2001, y ha sufrido brotes casi anuales desde entonces, según la OMS.
Hay otras regiones que pueden estar en riesgo, añade la OMS, al haberse encontrado pruebas serológicas de su presencia en los murciélagos en varios países como Camboya, Ghana, Filipinas, Indonesia, Madagascar y Tailandia.
::: ¿Cómo se transmite?
Se transmite a través de la contaminación de la fruta o agua por el murciélago que ha dejado sus fluidos, como saliva, heces u orina, y que consumen las personas, sobre todo en puestos callejeros, o los cerdos al dárselas como alimento.
Y en esas zonas, además, «hay una cierta predilección por una bebida que es el jugo de palmera datilera, que se consume a diario y se recoge sangrando las palmeras. Un jugo que también gusta a los murciélagos, que acuden por la noche a por él y si están infectados, depositan el virus a través de sus fluidos», señala Rivas, quien también es miembro de la Sociedad Española de Microbiología (SEM).
Estas son las principales vías de transmisión pero hay otra, porque el virus Nipah también se puede contagiar por contacto directo de fluidos corporales, tanto de humanos como de animales infectados. Hasta el momento se desconoce si además del cerdo puede haber otro animal que haga de puente en la transmisión.
::: Síntomas
Hay muchos casos, indica Rivas, que cursan de forma asintomática, pero lo normal es que los síntomas se desarrollen a los pocos días del contagio. Los iniciales son similares a los de una gripe , con fiebre alta , malestar corporal, que evolucionan y pueden producir también convulsiones.
«Los casos graves derivan en encefalitis, es decir, inflamación del cerebro, y también suele haber una afección predominantemente respiratoria y cuando aparecen suelen presentar alta mortalidad», subraya el catedrático de Microbiología.
::: Terapias en investigación
Al no haber tratamientos específicos para combatir al virus Nipah, los que se administran son para disminuir los síntomas.
Hay tratamientos en investigación, así como vacunas en fase de ensayos clínicos, como la que está basada en ARN mensajero, y que se está probando con éxito en personas de 18 a 60 años y otras se están investigando con virus modificados genéticamente.
::: ¿Cómo se puede prevenir?
A día de hoy la posibilidad de que haya una pandemia global como la de la covid causada por el virus Nipah «es baja», si bien la propagación del mismo «genera preocupación» por la falta de herramientas para combatirlo aunque los casos están «bastante localizados».
«De momento hay que seguir con cautela, con precaución y con la vigilancia. La prevención también es fundamental».
En este sentido, el catedrático de la Universidad de Salamanca detalla que la gente que viaje a esas zonas de India lo hagan siguiendo una serie de recomendaciones.
Para prevenir el virus, las personas que acudan a las zonas afectadas deben evitar beber ese jugo de palmera datilera, también comer fruta fresca y, si lo hacen, lavarla muy bien, así como no tener contacto con cerdos que puedan presentar síntomas de la enfermedad.
El buen lavado de manos con agua y jabón siempre está presente en las recomendaciones, así como evitar el contacto de fluidos con personas que tengan síntomas y hayan estado con una persona infectada.
«Son una serie de normas sencillas que ya conocemos bien y que siguen siendo válidas», recuerda Rivas.
::: Los casos en la India
La India registró sus primeros brotes en humanos en Bengala Occidental (este del país) en 2001 y 2007, cuando se registraron al menos 50 muertos.
Desde 2018, los casos se han concentrado en el estado meridional de Kerala, donde el más reciente brote, en julio de 2025, causó tres infectados y dos fallecidos.
El temor a la propagación del virus se ha extendido por Asia, llevando a territorios como Tailandia, Nepal o Hong Kong a activar puntos de cribado en algunos de sus aeropuertos, con medidas como controles de temperatura y formularios de declaración de salud.