Madrid, España ::: 24 de abril de 2026 ::: España ::: Especialistas señalaron que este procedimiento es una

solución efectiva para restaurar la línea frontal de implantación afectada por inflamación folicular. El tratamiento busca recuperar la estética facial en mujeres que padecen esta condición, devolviendo seguridad y bienestar a las pacientes.

 «Esta alopecia cicatricial será cada vez más evidente en aquellas personas que la padecen, acelerando el descubrimiento del cuero cabelludo frontotemporal hasta ocho centímetros sin cabello, situación agravada por la pérdida total del los pelos de las cejas», explica el Dr. Eduardo López Bran, director médico de la Clínica Imema.
Esta enfermedad dermatológica, que se manifiesta en personas predispuestas genéticamente, se diagnostica mayoritariamente en mujeres posmenopáusicas, de una edad media de 60 años, aunque también en mujeres más jóvenes y en algunos varones.
«La alopecia frontal fibrosante tiene un enorme impacto en la calidad de vida y bienestar de estas pacientes, que necesitan un trasplante capilar para recuperar su imagen personal después de que las estrategias terapéuticas farmacológicas no hayan conseguido su principal objetivo: detener o retrasar la pérdida de pelo», subraya el Dr. López Bran, especialista en microcirugía capilar.
Como es una alopecia primaria, la alopecia frontal fibrosante debe incluir un diagnóstico diferencial de otras alopecias, como la areata, por tracción o androgenética de patrón femenino. Asimismo, la AFF puede ser concomitante, ya que la paciente puede estar afectada por más de una alopecia.
La piel afectada por alopecia frontal fibrosante tiene un aspecto más cicatricial, sin vello, más brillante, sin arrugas y con una apariencia de piel fina.
Esta destrucción del pelo en el cuero cabelludo suele ir precedida, varios años antes, por la pérdida de los pelos de las cejas, de la cantidad y densidad de las pestañas y de otros pelos corporales, en axilas y pubis.
«De ahí la importancia del diagnóstico precoz, para que las mujeres asimilen cuanto antes lo que les está sucediendo en su zona frontotemporoparietal, ya que todas las alopecias fibrosantes no progresan a la misma velocidad», destaca el dermatólogo jefe del Hospital Clínico Universitario San Carlos de la capital española.

::: Tratamiento de una alopecia frontal fibrosante con trasplante capilar
«Este es un caso de trasplante de pelo muy especial, ya que a la paciente le gustaría tener una frente más femenina, más estrecha y una cara más rectangular, que es un síntoma de rejuvenecimiento, de que su edad se corresponde con su imagen capilar», apunta el Dr. Eduardo López Bran.
«Son las expectativas que hemos consensuado con ella antes de pasar al quirófano: bajar su línea de implantación capilar y densificar las áreas en las que empieza a perder el pelo por la alopecia frontal fibrosante, a lo que habrá que añadir un tratamiento farmacológico posterior», añade antes de plantarse el gorro de cirujano.

::: Doctor López Bran, ¿de dónde se extraen en la mujer los folículos pilosos para el trasplante capilar?
Después fijar los límites de la intervención en la parte superior de la frente con un rotulador quirúrgico estéril, se rasuran con maquinilla eléctrica unos 25 ó 30 centímetros cuadrados en la parte central de la nuca de la paciente, área dadora por excelencia en las mujeres», comenta mientras la enfermera aspira los mechones de cabello cortado.
«Rasuro lo justo, pero no quedándome escaso, porque si me pasara de pelado la extracción de folículos por centímetro cuadrado sería mayor; una decisión técnica inadecuada si pretendemos tener bulbos disponibles para el futuro», aconseja el profesor titular de la madrileña Universidad Complutense.
La paciente, como es preceptivo en un trasplante capilar, recibe la sedación adecuada por vía intravenosa, con lo cual se encontrará medicada, adormecida y bajo el control absoluto de la anestesista, quien vigila de cerca tanto su respiración como las constantes vitales.
A continuación, se introduce suero en el cuero cabelludo para distender la piel de toda la zona receptora, ganar superficie y poder realizar un número de orificios suficientes, en los que posteriormente se implantarán las unidades foliculares.
También, se inyecta anestesia local para evitar cualquier tipo de sensación de dolor en la cabeza.

::: Doctor López Bran, ¿Cómo se aborda la microcirugía en un trasplante capilar?
Con el quirófano funcionando a pleno rendimiento humano y tecnológico rumbo al éxito capilar, el Dr. López Bran efectúa las incisiones previstas y necesarias, «alrededor de 1.600», para obtener un resultado totalmente indetectable»… Maniobra que concluye cuando el minutero del reloj digital marca una hora de recorrido.
Y toca la extracción de los 1.600 folículos correspondientes, que se ejecuta con un instrumento médico automatizado que emplea un “punch” de un diámetro inferior a 1 mm con el fin de hacer invisibles las cicatrices de la microcirugía.
A medida que se extraen las miles de unidades foliculares, que se componen de 1 a 4 pelos cada una, se analizan y clasifican sistemáticamente para establecer no sólo la totalidad de unidades dispuestas, sino la cantidad y la calidad de los cabellos que podrán quedar implantados en la zona receptora de la paciente.
Entonces, sin vacilaciones, entra en juego uno de los aspectos más críticos en un trasplante capilar.
«La supervivencia de las unidades foliculares extraídas del área donante para injertar en el área calva sólo deben estar fuera del organismo entre dos y cuatro horas, aunque siempre intentamos que este tiempo se reduzca lo máximo posible para alcanzar la extraordinaria tasa de 100% de éxito», asegura López Bran.
Y es el equipo de enfermería, expertas en trasplante capilar, quien se encarga de todo el proceso de tratamiento y conservación de las unidades foliculares hasta que se implantan en la zona calva proyectada por la AFF:
• Las unidades foliculares se hidratan de forma continua y adecuada, ya que son muy sensibles a la pérdida de la humedad natural, una de las causas más frecuentes de «muerte celular». La vigilancia es constante.
• La temperatura de conservación se mantiene a 4 ºC, ideal para el metabolismo folicular. Es indispensable evitar subidas o bajadas graduales, a modo de dientes de sierra; para lo que es preciso aplicar tecnología que enfríe a cuatro grados sin perturbaciones a lo largo de todo el proceso.
• Todas las unidades se conservan sumergidas en «Hypo Thermosol FRS«, que es un medio líquido hipotérmico optimizado que permite una protección mejorada y prolongada de las células y los tejidos foliculares; al igual que se hace en un trasplante de órganos sólidos, como un corazón.
«Enriquecemos el fluido de Hypothermosol con otros componentes, que forman parte de nuestro secreto industrial, logrando un plus de supervivencia de cada unidad folicular», expone con orgullo investigador y científico el Dr. Eduardo López Bran.

::: Unidades foliculares de la nuca para rebajar las hechuras presentes y futuras de la alopecia frontal fibrosante
La supervivencia de cada unidad folicular vendrá precedida no sólo de una extracción óptima, sino que deberá continuar con una implantación meticulosa. En ambas etapas se extrema la delicadeza operativa para no doblar, estirar o aplastar los folículos pilosos.
Y son las enfermeras especializadas en trasplante capilar las encargadas de injertar cada bulbo piloso extraído, uno a uno, hasta completar los 1.600, en los orificios vacíos de la «diadema» que ha dibujado la alopecia fibrosante en la frente o área calva de la paciente.
«Estos folículos mimados se activan todavía más con adenosín trifosfato -molécula orgánica fundamental- para dotarlos de mayor energía durante el tiempo que tarda en establecerse el entramado biológico con el lecho dérmico receptor; hecho que se producirá pocos días después de la intervención”, informa el Dr. López Bran.
El microinjerto capilar se puede comparar con el ciclo de la siembra para obtener el alimento en cualquier tipo de cultivo: se prepara la semilla, se planta en una tierra fértil, se abona y se sustenta la planta o el árbol hasta que arraigue, crezca y se recojan los frutos.
«En nuestro cuero cabelludo, los folículos pilosos trasplantados deben recibir un cuidado muy muy especial de hasta dieciocho meses, momento vital en el que la nueva mata de pelo, sana y vigorosa, permita lucir una frente más feminizada», resalta el dermatólogo.

::: Dr. Eduardo López Bran, ¿y qué importancia tiene cumplir con las expectativas de una mujer que sufre calvicie, en este caso alopecia frontal fibrosante, y decide resolver el problema mediante un trasplante capilar?
«Lógicamente, tenemos que delimitar y acordar expectativas realistas y naturales junto a la paciente en las consultas previas al trasplante capilar: si llegamos a un consenso, esta cirugía, que no es de resultados inmediatos, le devolverá el bienestar estético perdido con su calidad de vida correspondiente», aclara.

::: Doctor, ¿este pelo trasplantado, con el paso de los años, podrá enfermar y caerse por culpa de la alopecia frontal fibrosante?
«En principio, este pelo es definitivo y resuelve el problema de la primera línea de implantación. Si la paciente, que tiene ahora una AFF incipiente, acabase desarrollando una verdadera alopecia frontal fibrosante en el futuro, los nuevos folículos podrían resultar dañados por la enfermedad de base», reitera.
«Sólo recomendamos un trasplante capilar en aquellos casos en los que la evolución de la alopecia frontal fibrosante se haya estabilizado o detenido previamente, ya sea de manera natural o mediante tratamientos farmacológicos», recalca.

::: ¿Y estos folículos podrán sufrir los consabidos males de la alopecia androgenética?
Como la AFF es una alopecia primaria, debemos incluir en el historial médico un diagnóstico diferencial de otras alopecias, como la areata y la calvicie común o alopecia androgenética (AGA) de patrón femenino.
«Pero estos folículos trasplantados no están predispuestos genéticamente para perderse. Son pelos que no tienen la enzima 5-alfa reductasa, culpable de la calvicie común», dice el galeno lucense.
La alopecia androgenética está causada por la dihidrotestosterona (DHT), un andrógeno derivado de la testosterona por acción de la enzima 5-alfa reductasa. Esta hormona tiene una mayor afinidad por los receptores androgénicos (RA) de los folículos pilosos.
«Los folículos de la nuca, por tanto, al no estar predispuestos genéticamente por la AGA, serán definitivos, salvo que sean atacados por otra causa imprevista», concluye el Dr. Eduardo López Bran.
A la vez, cabe recordar que la alopecia frontal fibrosante puede ser concomitante, es decir, que la paciente puede estar afectada por más de una alopecia.
En conclusión, todas las mujeres, y todos los hombres, que necesiten ayuda para resolver sus problemas de alopecia, sea del origen que sea, y quieran dejar en el olvido cierta amargura estética, tendrán que acudir a un especialista en tricología.