Cancún, Quintana Roo ::: 10 de agosto de 2026 ::: El sargazo ha superado cifras atípicas y su presencia se ha convertido en una crisis

ambiental nunca antes vista. En un periodo promedio, alrededor de 40 mil toneladas diarias de esta alga navegan en el Caribe mexicano; mientras que durante 2026 se calcula que 90 mil 538 toneladas al día han recorrido la zona. De ese volumen, alrededor del 10 % recala en las costas de Quintana Roo, aseguró Alicia Isabel Adriana Bárcena Ibarra, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Bárcena precisó que cuando la navegación del sargazo alcanza sus niveles más altos, a las costas de Quintana Roo llegan alrededor de 9 mil 54 toneladas diarias; en periodos promedio recalan 4 mil toneladas, y cuando la presencia es baja llega a las 2 mil 640. “Este año la cantidad fue cuatro veces mayor que en 2025 y 27 veces superior al promedio histórico”, recalcó en la mañanera de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el pasado 30 de julio.
“En 2026, el arribo de sargazo pelágico al Caribe mexicano alcanzó niveles récord, convirtiéndose en una de las mayores crisis ambientales que ha enfrentado la región. Las enormes acumulaciones de esta alga flotante han afectado playas, arrecifes, bahías, manglares y praderas marinas, además de generar importantes impactos económicos, de salud y sociales”, comentó Rosa Elisa Rodríguez Martínez, integrante de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML) de la UNAM.
La docente explicó que hasta hace poco más de una década el sargazo pelágico se concentraba principalmente en el Mar de los Sargazos, en el Atlántico Norte. Sin embargo, en 2011 comenzó una proliferación extraordinaria que generó su llegada masiva al Caribe oriental y, a partir de 2014, se extendió al resto del Caribe, al Golfo de México y a las costas de numerosos países de América y África. Esta nueva zona de acumulación se conoce como el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, que se extiende desde África occidental hasta el Golfo de México.
Los reportes más recientes de la Secretaría de Marina confirman que en agosto de 2026 la presencia de sargazo en el Atlántico continúa siendo elevada. De acuerdo con el informe del 7 de agosto, con datos de la Secretaría de Marina, hasta el viernes 6 de agosto, el Caribe mexicano registró 18,229 toneladas de sargazo, mientras que en el Atlántico Central Occidental se contabilizaron 168 mil 427 toneladas (https://t.ly/KNz6g).

::: Reproducción sin precedentes
“La formación del Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico fue consecuencia de la combinación de diversos factores ambientales como los cambios en los patrones de viento y la circulación oceánica, junto con un aumento de nutrientes, principalmente nitratos y fosfatos, en el Atlántico tropical. Estas condiciones favorecieron un crecimiento y una reproducción sin precedentes de esa alga”, detalló.
Según las observaciones satelitales del Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida, la biomasa de sargazo en el Atlántico pasó de aproximadamente 63 millones de toneladas en 2018 a 214 millones en 2025. Aunque la cantidad varía cada año, la tendencia muestra un incremento sostenido del Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, lo que ha intensificado y prolongado los arribazones en el Caribe mexicano y otras regiones.
“En 2026, la biomasa de sargazo en el Atlántico fue mayor que en 2025 durante el primer trimestre y, a partir de abril, los valores se estabilizaron y fueron similares en ambos años, con una biomasa mensual estimada entre 26 y 38 millones de toneladas durante el periodo abril-julio (https://t.ly/JlcG7). Sin embargo, en el Caribe occidental la biomasa aumentó de forma considerable, al pasar de aproximadamente 1 millón de toneladas en abril de 2025 a 4 millones en 2026 (https://t.ly/qAajt). En junio, el incremento también fue significativo, de 2.4 millones a 3.6 millones de toneladas” (https://t.ly/_k5pH).
Para Rodríguez Martínez dichos incrementos explican, en gran medida, los arribazones intensos registrados en el Caribe mexicano durante este año, a pesar de que la biomasa total del Atlántico fue similar a la del 2025. Debido a la rapidez con la que se reproduce el sargazo en esa región, lo esperable es que su presencia siga en aumento.

::: ¿Por qué llega más?
La variabilidad anual en los arribos de sargazo responde a múltiples factores ambientales, por lo que todavía no hay una explicación definitiva de por qué algunos años son más intensos que otros.
A decir de la especialista, la cantidad de sargazo que llega a las costas se atribuye al cambio climático, ya que las corrientes marinas y los patrones de viento determinan la dirección que seguirá el alga. Por ello, dijo, un mismo sitio puede recibir grandes cantidades en un año y mucho menos al siguiente, aun cuando en el mar exista una cantidad similar.
Agregó que las tormentas, los huracanes y los frentes fríos también influyen en este fenómeno, pues con estos eventos parte del sargazo puede morir en el mar o ser retirado de forma natural de las playas.

::: Consecuencias
Las consecuencias del sargazo ya son visibles y abarcan los ámbitos ecológico, económico y de salud pública, mencionó la especialista.
Rodríguez Martínez indicó que algunos destinos turísticos ya resienten los efectos de los arribazones masivos de sargazo. En Tulum las estrategias de control no han sido suficientes y algunos hoteles han cerrado o plantean operar sólo algunos meses al año. En Playa del Carmen también se han registrado cierres de hoteles y una disminución de la actividad en restaurantes y comercios por la reducción de visitantes.
Los efectos ambientales ya son más visibles. La docente detalló que recientemente se reportó la muerte de miles de peces en una zona de Puerto Morelos, Quintana Roo, por la disminución de oxígeno ocasionada por la descomposición de grandes cantidades de sargazo, lo que también ha provocado afectaciones a pastos marinos, tortugas marinas, bahías, manglares y playas.
En cuanto a la salud pública, señaló que las personas encargadas de la recolección del sargazo en descomposición y las que viven frente al mar son las más afectadas, ya que los gases que libera el alga en ocasiones alcanzan las zonas habitadas. “El gas es altamente tóxico y se ha registrado en concentraciones altas; causa dolor de cabeza, irritación de ojos, nariz y garganta, náuseas y mareos”.
Además, destacó que contiene contaminantes como arsénico, cadmio y plomo, los cuales pueden llegar a las aguas costeras, incorporarse a las cadenas alimenticias y, finalmente, ser consumidos por las personas.
“El fenómeno incluso ha modificado la vida cotidiana de algunas comunidades costeras, pues habitantes de sitios como Punta Allen y María Elena, dentro de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, han dejado de acudir a las playas como parte de sus actividades recreativas, por la presencia masiva de sargazo”.

::: ¿Qué hacer?
La información satelital generada por la UNAM y otros organismos permite estimar la biomasa de sargazo presente en la zona económica exclusiva de México. A consideración de la universitaria, este monitoreo puede utilizarse para anticipar los arribos masivos y planificar con varios meses de anticipación la contratación de personal, maquinaria y otras acciones de control.
“Una de las medidas prioritarias es ampliar la colocación de barreras de contención, ya que algunas alcanzan una eficiencia de hasta el 90 % para retener el sargazo y su instalación debe formar parte de una estrategia integral, acompañada de embarcaciones y maquinaria que retiren el alga acumulada en la barrera o la redirijan hacia la corriente”.
Rosa Elisa Rodríguez advirtió que no todas las barreras funcionan de la misma manera. Su eficacia depende, principalmente, de que haya protección natural contra el oleaje, como arrecifes de coral o geotubos. Por ello, subrayó la relevancia de evaluar en qué sitios su instalación resulta viable antes de destinar recursos para su colocación.

::: Estrategia oficial
Por su parte, Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, informó que la estrategia para recuperar la funcionalidad turística y ambiental de las playas del Caribe mexicano contempla la recolección de sargazo en aguas abiertas, aguas someras y playas, además de definir un destino final para su aprovechamiento en la industria o su confinamiento. Actualmente, la Secretaría de Marina cuenta con dos buques sargaceros, 11 sargaceras costeras, embarcaciones anfibias, vehículos y personal que trabaja en coordinación con los gobiernos estatal y municipales.
Como parte del reforzamiento de esta estrategia, se invertirán poco más de 2 mil millones de pesos en dos etapas. La primera contempla una inversión de 768.7 millones de pesos para incrementar la capacidad de recolección en el mar a mil 870 toneladas diarias, mediante la adquisición de dos remolcadores, seis sargaceras costeras, más barreras dinámicas y la instalación de 50 kilómetros de barreras de contención en Playa del Carmen, Cancún, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual.