La inconformidad de diversas agrupaciones es creciente. Sus insatisfacciones son urgentes. La incapacidad oficial

de respuesta es más que visible. Se multiplican las demandas al tiempo de ejercer presión con pintas, manifestaciones, bloqueos y panteones que muchos son “atendidos” por la fuerza pública o empleados del gobierno que aún siendo civiles salen a intimidar y a evitar cualquier tipo de activismo contra la “transformación”.

 La adrenalina y la presión van en aumento por dos factores esenciales: ausencia de transporte, seguridad, infraestructura y respuesta de las autoridades. Obras mal hechas, al aventón, con enormes fallas y a destiempo. Caos y crisis en el transporte fundamentalmente en el Metro, una ciudad invadida de baches e inundada por las lluvias…el otro factor la rebelión social: violencia generalizada, crisis económica y política, engaños, estafas y mentiras desde el poder, derroche de presupuestos para conciertos, pasto engaños el zócalo y pintar de morado calles, banquetas, puentes, y barandales contraviniendo incluso reglamentos de tránsito y de seguridad al eliminar el color amarillo. Para este 31 de mayo se está haciendo un llamado a una mega manifestación de todos los sectores. Una marcha, un griterío, una demanda masiva en protesta callejera. Por ejemplo, la Asociación Nacional Transportista hace un llamado a “todos los sectores vulnerables e ignorados por este régimen” exhortando a madres buscadoras, sector educativo, sector salud, campesinos y agricultores, entre otros integrantes de la sociedad civil a unirse en protesta. En la misma situación prevalece la CNTE, las madres rastreadoras, alumnos del IPN, agricultores y los mismos transportistas. Su mejor oportunidad para consolidar su enfado sin duda es el
Mundial de Fútbol, un evento que no dejarán pasar y por ello, burócratas de gobernación y representantes de la agrupaciones están en “diálogo” para evitar lo que las autoridades califican como boicot. Evidentemente es el gobierno el que se está agachando, se está doblando en las negociaciones mientras se encuentra a la espera de nuevos bombazos mediáticos que en su impacto mundial dejan en claro que estamos no bajo un esquema de imposiciones desde Palacio, sino de lo que ya es común escuchar: un narcogobierno. Este miércoles se hará entrega de las instalaciones del estadio AZTECA a la FIFA haciéndolo corresponsable de cualquier evento extraordinario que se pudiera presentar al desarrollo del Mundial. Los uniformados tendrán que responder a la seguridad de nacionales y extranjeros, al freno de manifestaciones públicas y a atender eventuales pormenores por las lluvias y el calor (eso que según Mario Delgado no deja estudiar a los niños y los irresponsables padres que convierten a las escuelas en guardería). Pero los intestinos se están moviendo, haciendo ruido y por lo general las consecuencias no son nada agradables.