Como lo acostumbran, a escondidas, aplicando el dedazo, abusando de la mayoría legislativa y en la madrugada se votaron dos nuevas modificaciones que

merman y en serio a la economía doméstica y aplica controles. Ya revisaremos con calma las modificaciones catastrales y el impuesto predial pero hoy trataremos acerca de que la Cámara de Diputados aprobó la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, impulsada por Sheinbaum.

Ya había anticipado que se obligaría a pagar con tarjetas electrónicas el consumo de gasolinas y eliminar por completo el uso de efectivo. Ahora esta nueva ley en obtuvo 330 votos a favor, 122 en contra y cero abstenciones. Con esto estaríamos obligados a pagos con tarjetas, transferencias, códigos QR y otras herramientas digitales, incluso imponiendo esta acción a los tres niveles de gobierno para aceptar estos medios en trámites y servicios, e incorpora la CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano para servicios financieros.

Así el gobierno a través de Hacienda podrá decidir qué sectores tendrán los pagos digitales como única forma de pago.

El efectivo quedaría disponible ante contingencias tecnológicas.

¿Qué ocurre? Que con un pago digital deja registro de dónde compras, cuánto gastas, a qué hora y con qué frecuencia. Sumada esa información permite reconstruir buena parte de la vida cotidiana de una persona en relación a sus ingresos y egresos. Los datos expuestos en el CURP digital biométrico estaría sujeto a discreción para su consulta, su uso y que la posibilidad de compartir los datos personales. Con estas disposiciones Hacienda obliga a todos los ciudadanos a abrir una cuenta bancaria o conseguir otro medio electrónico.

Aquí el problema crece dado que no en todas las zonas hay una buena conectividad y regularmente falla el internet. Así, la persecución fiscal será una actividad permanente contra la población. Sin embargo hay rubros que ponen en tela de juicio el éxito de esta modalidad, por ejemplo, la compraventa agrícola, las propinas otorgadas en diferentes servicios, el pago a trabajadores de diferentes oficios (jardinería, plomeria, cuidadores de autos, herrería…), las compras mínimas a mil pesos…y nos preguntamos qué pasará con el comercio informal, con las ventas de alimentos para digamos trabajadores de la construcción, con el pago en monedas en el transporte público, la adquisición de productos y mercancía en mercados ambulantes…el caso es que el gobierno en lugar de abrir la economía la está secando.

Quizá el argumento es que va contra los movimientos ilícitos del hampa pero sabemos y conocemos que la ingeniería financiera de estas células supera por mucho las normas gubernamentales y más cuando en las altas esferas han complicidad. Así que dentro de poco el circulante estar vigente solo en vitrinas de museos en tanto todo ciudadano es sospechoso de actos irregulares que ahí sí se empeñarán en sancionar severamente hasta por depositar en el banco 15 mil pesos en efectivo. En fin, a todos aquellos que aún aplauden los “beneficios” de los programas asistenciales los van a asfixiar y que no se olvide que los legisladores que están votando estas leyes pues los están usando, en breve serán desechados y también se les aplicarán estas retrógradas e injustas leyes ( en el paquete de incluye a su familia).