Londres, Reino Unido, 18 de febrero de 2026 ::: Una nueva investigación sugiere que el aumento de la miopía

en niños no se debe únicamente al uso de pantallas, sino a la falta de exposición a la luz solar. El estudio destaca que pasar tiempo al aire libre es crucial para el desarrollo ocular, planteando la necesidad de equilibrar el tiempo en interiores con actividades bajo luz natural.

 Una investigación publicada en Cell Report relaciona la miopía con el hábito de vivir o trabajar en entornos de mucha penumbra. Expertos de la Facultad de Optometría de Suny en Nueva York (Estados Unidos) consideran que esta costumbre podría estresar los ojos al limitar la cantidad de luz que llega a la retina.
Recomiendan exponer los ojos a una cantidad suficiente de luz en entornos cerrados para que la pupila se regule gracias al brillo de la imagen
Según informa el líder del trabajo, José Manuel Alonso, “nuestro hallazgo sugiere que un factor subyacente de la miopía podría ser el volumen de luz recibido mientras se enfoca de cerca durante un tiempo prolongado”. 
Al mirar objetos cercanos en interiores como teléfonos, tabletas o libros, la pupila se contrae para enfocar la imagen. El equipo señala que esta costumbre podría predisponer a la miopía, y recomiendan exponer los ojos a una cantidad suficiente de luz en entornos cerrados para que la pupila se regule adecuadamente gracias al brillo de la imagen.

::: Acomodación del cristalino
El estudio demostró que las lentes negativas reducen la iluminación retinal al contraer la pupila mediante un proceso de contracción denominado acomodación. Dicha contracción se vuelve más fuerte al acortar la distancia de visión, durante periodos prolongados y cuando el ojo se vuelve miope. 
Esta contracción pupilar podría reducirse con lentes multifocales, mediante gotas de atropina o pasando tiempo al aire libre 
Si se demuestra que es correcto, el mecanismo propuesto podría conducir a un cambio de paradigma en la comprensión y el control de la miopía, según expresan los investigadores. Esta contracción pupilar podría reducirse con lentes multifocales, mediante gotas de atropina –que bloquean los músculos que contraen la pupila– o pasando tiempo al aire libre mientras se observan distancias lejanas. 
Este mecanismo predice que cualquier estrategia para el control de la miopía fracasará si el ojo se expone a una acomodación excesiva en interiores debido a la falta de luz durante períodos prolongados.
“No es un resultado definitivo”, enfatiza Alonso. “Es una hipótesis demostrable basada en la fisiología del ojo que relaciona muchos factores diferentes". 

::: Factores ambientales
A su juicio, la miopía ha alcanzado niveles casi epidémicos en todo el mundo y todavía se desconoce la causa exacta de esta enfermedad oftalmológica. Concretamente, afecta al 50 % de los adultos jóvenes en EE UU y Europa; y a cerca del 90 % en algunas regiones del este de Asia. 
Si bien la genética posee un papel importante en su desarrollo, el aumento rápido de los casos en pocas generaciones sugiere que las características ambientales también son relevantes. Esta investigación ayuda a explicar por qué factores aparentemente diferentes parecen influir en la evolución de la miopía.