extranjero tiene que mantener a partir de este lunes una cuarentena de 14 días, una medida cuya eficacia se ha puesto en entredicho y que disgusta al sector aéreo y del turismo.

Esta cuarentena, que será revisada por el gobierno británico cada tres semanas, concierne todas las llegadas por tierra, mar y aire, tanto para los viajeros que residan en el Reino Unido como los que no.

"Introducimos esta cuarentena porque como el número de nuevas infecciones disminuye (en el Reino Unido), la proporción de infecciones procedentes del extranjero aumenta", explicó el ministro de Sanidad, Matt Hancock, en la televisión Sky News.

"Espero realmente que la gente podrá tomar el avión, irse de vacaciones este verano, pero tenemos que empezar por adoptar una perspectiva prudente", añadió.

Se aplicaran controles aleatorios y quienes infrinjan la medida serán multados con 1.000 libras (1.122 euros, 1.266 dólares). Los transportistas, el personal sanitario, los jornaleros agrícolas y las personas procedentes de Irlanda estarán exentos.
Entre los viajeros que el lunes llegaban al aeropuerto londinense de Heathrow, las opiniones eran dispares.

"Es una buena idea" y "otros países lo están haciendo", dijo a la AFP Sandy Banks, de 45 años, que regresaba de Jamaica con sus tres hijos, asegurando que se quedarán en casa durante dos semanas.

Por su parte, un abogado holandés residente en Londres, que acaba de regresar de una semana en Amsterdam, tildaba la medida de "loca". "Hay más gente enferma y muriendo en el Reino Unido, es Europa la que probablemente debería protegerse de nosotros", afirmaba.

Reino Unido, uno de los países más castigados por la pandemia, registró hasta la fecha 40.542 muertos por coronavirus y 287.000 casos de contagio.

El líder de la oposición laborista, Keir Starmer, criticó duramente la medida. "Hace semanas otros países impusieron la cuarentena y nosotros no, ahora cuando todo el mundo la está levantando la ponemos nosotros", denunció a la radio LBC, añadiendo que preferiría hacer tests de covid-19 en los aeropuertos.

El propio consejero científico del gobierno Patrick Vallance admitió ante la prensa que la decisión de aplicar esta cuarentena ahora era más política que científica. Otros países, como Francia, anunciaron que harían lo propio con los viajeros procedentes del Reino Unido como medida de reciprocidad.

Los profesionales del transporte aéreo y el turismo, golpeados de lleno por la pandemia, se oponen a esta medida que frena la reanudación de sus actividades.

Las aerolíneas British Airways, easyJet y Ryanair denunciaron el domingo, en un comunicado común, un dispositivo "desproporcionado" e "injusto".

Las tres firmaron conjuntamente una carta oficial dirigida el ejecutivo el viernes, etapa preliminar a la eventual apertura de una acción judicial.

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