emitió una declaración conjunta que pide la solidaridad internacional para combatir la pandemia de la COVID-19.

La declaración destaca que las principales enfermedades infecciosas son el enemigo común de la humanidad y que sólo con solidaridad y cooperación la comunidad internacional podrá superar la pandemia.

Todos los países deben cumplir sus responsabilidades a favor de su pueblo y promover la cooperación global contra la COVID-19, indica la declaración.

"Compartimos el compromiso permanente de poner a las personas y sus vidas en primer lugar. Felicitamos a todos los países que han adoptado medidas activas y efectivas y hecho sacrificios enormes para controlar la COVID-19 bajo sus condiciones nacionales particulares", señala la declaración.

"Apreciamos los esfuerzos de aquellos países que han participado activamente en la cooperación internacional, mantenido a la comunidad internacional informada de las dinámicas de la COVID-19 en sus países, compartido experiencias en el control epidémico y el tratamiento de los pacientes y ofrecido apoyo generoso a otros países que lo necesitan", dice la declaración.

La declaración indica que el virus no conoce fronteras y que la pandemia no distingue entre razas.

La COVID-19 ha expuesto la debilidad tanto de los sistemas de salud pública nacionales como de la gobernanza global y podría conducir a un aumento en la desigualdad global. En respuesta, la comunidad internacional debe colaborar para construir una comunidad global de salud para todos, enfrentar de manera conjunta los desafíos de una manera científica y racional y fortalecer la solidaridad global, añade la declaración.

"Apoyamos que la Organización Mundial de la Salud dirija la cooperación internacional para combatir la COVID-19", menciona.

La declaración también insta a la comunidad internacional a fortalecer la cooperación y la compartición de información en la prevención y control de enfermedades, el tratamiento de los pacientes y la investigación pertinente, garantizar el derecho igualitario a la vida y la salud de todos los países, razas y grupos sociales, ofrecer más apoyo material, técnico y de personal a los países en desarrollo para mejorar las respuestas de emergencia de salud pública y promover la recuperación económica y oponerse a la discriminación y prejuicio en cualquier forma.

La comunidad internacional también debe fortalecer la coordinación global de la investigación y el desarrollo, la fabricación masiva y la distribución equitativa de las vacunas contra la COVID-19, y garantizar que estén disponibles universalmente y hacer todo lo posible para minimizar el impacto de la pandemia sobre la economía mundial, fortalecer la coordinación internacional de las políticas macroeconómicas y mantener en operación a las cadenas industriales y de suministro globales, añade la declaración.

La declaración expresa la esperanza de que los grupos de expertos de todo el mundo desempeñen su debido papel en la promoción de la cooperación global para combatir la COVID-19 y epidemias similares en el futuro, mejorar la gobernanza de salud pública global y estabilizar la economía mundial.

"Los grupos de expertos debemos impulsar toda la investigación y exploración basadas en la ciencia, el conocimiento y la razón y ampliar los canales de compartición de conocimiento y de intercambio", señala la declaración.

"Unamos esfuerzos y contribuyamos con nuestra parte para salvaguardar la salud humana, mejorar el bienestar humano y construir una comunidad de destino global", indica el comunicado.

Follow Us on Social

Most Read