familias migrantes que fueron separadas en la frontera entre Estados Unidos y México como parte de la política de cero tolerancia a los cruces ilegales que fue implementada por su predecesor Donald Trump.

 

Una comisión federal lanzó un nuevo programa el lunes que, de acuerdo con las autoridades, intensificará las labores para encontrar a los padres de familia, muchos de los cuales están en comunidades remotas en Centroamérica, y ayudarles a regresar a Estados Unidos, donde recibirán por lo menos tres años de residencia legal y otro tipo de ayuda.

 

"Sabemos que no podemos sanar totalmente las heridas de estas familias", declaró Michelle Brané, directora ejecutiva del 'Grupo Operativo' para el Reencuentro Familiar, "pero queremos hacer todo lo posible para al menos poder darles una vida mejor".

 

El nuevo programa —que incluye un contrato con la Organización Internacional para las Migraciones para ayudar con la tarea, a menudo compleja, de volver a llevar a migrantes expulsados a Estados Unidos— es una muestra de lo complicado que ha sido para el gobierno de Biden abordar un capítulo de la historia migratoria del país que provocó una condena generalizada.

 

"Grupo Operativo" ha logrado unas 50 reunificaciones familiares desde que comenzó su labor a fines de febrero, pero todavía quedan cientos de padres —quizás entre mil y dos mil— que fueron separados de sus hijos a la fuerza y no han sido localizados. Es difícil saberlo con certeza debido a que el gobierno de Trump no guardó registros debidamente, señaló Brané.

 

"Es un desafío enorme, con el cual estamos totalmente comprometidos para hacer todo lo posible para reunificar a estar familias", indicó la funcionaria en entrevista.

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