En un discurso en la Casa Blanca, Biden informó de estas medidas, cuando EU registra números récord de casos y hospitalizaciones por ómicron, que ya es la variante prevalente del coronavirus en el país.

Joe Biden explicó que los 500 millones de tests se suman a los otros 500 millones que su gobierno había anunciado anteriormente, y que están en proceso de compra para enviarlos a las casas de los estadounidenses de manera gratuita.

Explicó que van a poner en marcha una página de Internet la próxima semana, donde los ciudadanos podrán pedir de forma gratuita que las pruebas sean enviadas a sus domicilios.

Biden recordó que cuando llegó a la Casa Blanca, hace un año, se llevaban a cabo dos millones de pruebas de COVID-19 al día, y "ninguno de esos test eran caseros o rápidos".
"Este mes se calcula que llegaremos aproximadamente a 15 millones de pruebas al día, y tendremos unos 375 millones caseros, tests rápidos, en enero. Es un salto enorme apuntó", indicó.

Además de los mil millones de pruebas de COVID-19 que la Casa Blanca pondrá a disposición de los estadounidenses gratis, Biden ordenó esta semana a las aseguradoras cubrir gratis ocho test caseros de COVID-19 al mes por persona, a partir del próximo 15 de enero.

Otra de las medidas que se informó este día fue del despliegue de más personal médico militar: en suma seis nuevos equipos con un total de 120 miembros, a los estados más afectados por ómicron -Michigan, Nueva York, Nueva Jersey, Ohio y Rhode Island- para paliar la escasez de profesionales sanitarios en algunos hospitales.

Estos militares se sumarán a los 350 médicos, enfermeros y personal sanitario castrense desplegados en 24 estados y territorios del país, y que suman unos 800 trabajadores si se cuenta el personal enviado de otras agencias federales.

Biden agregó que se han activado a 14 mil integrantes de la Guardia Nacional -un cuerpo en la reserva- en 49 estados para apoyar estas labores.

En su alocución el presidente reiteró el llamado para que la gente se vacune y lleve cubrebocas, ya que, según los datos que maneja, un tercio de los estadounidenses afirma que no llevan nunca el rostro cubierto.

Biden subrayó que su gobierno quiere que los cubrebocas de calidad, en referencia a las KN95 o N95, estén disponibles de forma amplia, a precios asequibles y que puedan ser vendidos por Internet o en establecimientos.

Y adelantó que, como no todos los estadounidenses pueden permitirse comprar una mascarilla de calidad o no la encuentran en algunos lugares, su administración anunciará la próxima semana medidas para facilitar el acceso a esa prenda de forma gratuita.

EU es el país más afectado por la pandemia con más de 63 millones de casos de COVID-19 y más de 800 mil fallecimientos, de acuerdo con los datos de la Universidad Johns Hopkins.

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