un toque de queda y el estado de excepción para todo el país, incluido el sistema penitenciario, tras la fuga del jefe de la mayor banda narcocriminal de una cárcel de Guayaquil (suroeste).

 "Acabo de firmar el decreto de estado de excepción para que las Fuerzas Armadas tengan todo el respaldo político y legal en su accionar" en las calles y reclusorios, expresó el mandatario en su cuenta en Instagram.

La medida faculta a Noboa, quien asumió en noviembre para un año y medio al ser elegido en comicios anticipados, a movilizar por 60 días a los militares a las calles y su ingreso a las penitenciarías, aduciendo una "grave conmoción interna" en la nación, así como a suspender derechos ciudadanos.

También ordenó un toque de queda de seis horas, entre las 23H00 y 05H00 locales (de 04H00 a 10H00 GMT).

La fiscalía señaló el lunes en la red social X que formuló cargos contra dos funcionarios penitenciarios "que estarían involucrados en la fuga" del criminal el domingo.

Las autoridades continúan buscando a Adolfo Macías, alias Fito, líder de 44 años de la temida banda de Los Choneros, que se disputa de manera sangrienta las rutas para el tráfico de drogas con otras agrupaciones delictivas con conexiones con carteles de México y Colombia.

Más temprano, el secretario de Comunicación del gobierno, Roberto Izurieta, afirmó al canal Teleamazonas que "lo más probable" es que hubo "infiltraciones" en la cárcel sobre un inminente operativo de seguridad y Macías escapó "horas antes".

El comandante de la Policía, general César Zapata, admitió el domingo que "se pudo percatar la no presencia de uno de los internos" con el ingreso de la fuerza pública en una penitenciaría del puerto guayaquileño en la que debía estar el líder criminal.

Fito, quien estaba en la cárcel Regional, con capacidad para unas 4.400 personas, cumplía desde 2011 una pena de 34 años por delincuencia organizada, narcotráfico y asesinato.

Esta sería la segunda ocasión que Fito escapa de prisión. En 2013, junto con otros presos, logró evadir los controles de la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca, en Guayaquil. Fue recapturado luego de tres meses.

Infiltraciones en el Estado
Izurieta lamentó que "el nivel de infiltraciones" de los grupos delictivos en el Estado "es muy grande" y tildó de "fallido" al violento sistema penitenciario de Ecuador, donde este lunes se reportaron "incidentes" en cárceles de seis provincias, según el organismo a cargo de las prisiones SNAI.

Policías y militares ingresaron fuertemente armados a los centros penitenciarios de El Oro, Loja, Chimborazo, Cotopaxi, Azuay y Pichincha (cuya capital es Quito), donde se produjo la "retención" de oficiales de las penitenciarías.

En videos difundidos por las Fuerzas Armadas, se observan reclusos semidesnudos recostados en los patios de las prisiones y con las manos en la cabeza, además de militares fuertemente armados.

El SNAI precisó que no hay heridos a causa de los "incidentes".

En los centros de reclusión de Ecuador hay 31.321 reclusos, de acuerdo con el censo penitenciario de 2022.

Con el fin de separar a los reclusos más peligrosos, Noboa ha anunciado que construirá dos prisiones de máxima seguridad en las provincias de Pastaza (este) y Santa Elena (suroeste).

La última vez que se le vio a Fito fue en septiembre pasado, cuando fue temporalmente trasladado a otro reclusorio de máxima seguridad de Guayaquil luego del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio.

La guerra por el poder entre organizaciones del narco dejan más de 460 presos muertos en matanzas entre sí desde 2021. Además, los homicidios en las calles entre 2018 y 2023 crecieron en casi 800% al pasar de 6 a 46 por cada 100.000 habitantes.

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