Desde que presentó su propuesta el mes pasado, Carrasquilla ha sido atacado por legisladores de todo el espectro político, lo que lo llevó a decir en un comunicado que su continuidad en el Gobierno "dificultaría la construcción rápida y eficiente de los consensos necesarios".

Su partida se suma al caos por el que atraviesa la nación andina, en tanto que sus unidades de cuidados intensivos están casi llenas a consecuencia de un pico de contagios de covid-19. Diariamente, manifestantes y policía se enfrentan en Bogotá y otras ciudades, mientras que camioneros y taxistas bloquean carreteras y sindicatos marchan por las calles.

"En ausencia de una reforma gradual y ordenada de la tributación, la estabilidad macroeconómica del país se vería seriamente comprometida", señaló el ministerio en un comunicado.

El peso se debilitó 1,6% a 3.804 por dólar, teniendo el peor desempeño entre las más de 100 monedas rastreadas por Bloomberg, en tanto que el retiro de la propuesta tributaria y la salida de Carrasquilla provocaron una venta masiva de activos colombianos.

Los bonos en dólares de la nación también cayeron, a medida que los inversores ven un mayor riesgo de que en el futuro cercano su calificación crediticia se reduzca a grado especulativo.

El dilema de Colombia deja al descubierto cómo el abismo entre naciones ricas y pobres se ha ido acentuando por la pandemia. Mientras que Estados Unidos y la Unión Europea gastan billones de dólares en estímulos a costos muy bajos, Colombia se muestra desesperada por protegerse de la ira de los vigilantes de los bonos. El país andino es uno de los pocos de la región que ha pagado constantemente sus deudas pero, ante su peor contracción registrada, actualmente se esfuerza por controlar su déficit presupuestario y evitar rebajas de calificación crediticia que podrían disparar sus costos de endeudamiento.

Los aumentos de impuestos propuestos estaban destinados a frenar el creciente déficit fiscal y financiar los pagos de asistencia social para abordar el aumento de la pobreza causado por la pandemia.

El domingo, el presidente Iván Duque dijo que su Gobierno renunciaría a algunas de las propuestas más impopulares, como extender el impuesto al valor agregado a más bienes, e instó a los legisladores a llegar a un consenso en torno a un nuevo plan que ayude al país a salir de un hueco fiscal cada vez más grave.

Nuevas marchas

Sin embargo, el retiro de la propuesta no logró poner fin a las manifestaciones. Los sindicatos convocaron a nuevas marchas el miércoles para protestar por otra serie de quejas, incluidos los planes del Gobierno para reformar el sistema de salud.

Durante el fin de semana, el Gobierno sacó el ejército a las calles para dar apoyo a la policía en las principales ciudades, mientras que las protestas se extendieron incluso a las ciudades provinciales. Durante las manifestaciones, al menos 17 personas perdieron la vida, y la alcaldía de Bogotá dijo que 41 estaciones de su sistema de transporte masivo habían quedado fuera de servicio a consecuencia de actos de vandalismo.

Colombia se encuentra entre los primeros grandes mercados emergentes en intentar implementar grandes aumentos de impuestos. Es probable que otros países de la región enfrenten dificultades similares al tratar de aumentar los ingresos en economías que aún están siendo devastadas

Tanto Fitch Ratings como S&P Global Ratings colocan al país un escalón por encima del grado especulativo. Moody’s Investors Service, que califica a Colombia dos niveles por encima del grado especulativo, dijo en un informe el lunes que el retiro de la propuesta fiscal podría ser negativo para las perspectivas crediticias del país.

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