La Sedesol rechazó que la Cruzada Nacional contra el Hambre se vaya a utilizar con fines electorales en los comicios que se realizaran este año en catorce estados del país, luego de que diputados del PRD y Movimiento Ciudadano demandaron transparencia y manejo honesto sin fines políticos.
Ernesto Nemer Álvarez, subsecretario de Desarrollo Social y Humano, de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) apuntó, que  “en este año hay 14 elecciones en 14 estados de la República, casi el 50 por ciento de los estados que tiene este país, y de los mil 348 municipios donde va a haber elecciones, la Cruzada va a llegar a sólo 213 de los 400 que se anunciaron” para la primera etapa.
Al reunirse con legisladores de la Comisión de Desarrollo Social en San Lázaro, indicó que esas cifras “hablan de que no está dirigida a los estados que tienen elecciones. De ninguna manera tiene que ver con el tema electoral; que nos quedemos claro que éste es un programa social y no electorero”, refrendo el funcionario federal.
Nemer Álvarez destacó que a partir de los datos del INEGI y del CONEVAL se definieron las bases para seleccionar los 400 municipios en los que se implementará la primera etapa de la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Uno, número de personas en pobreza extrema; dos, porcentaje de población en pobreza extrema; tres, número de personas en pobreza extrema y carencia alimentaria y porcentaje de población en pobreza extrema y carencia alimentaria”.
El perredista José Luis Esquivel Zalpa sostuvo que ninguno de los programas sociales implementados por el Gobierno federal en los últimos cuatro sexenios ha tenido los resultados para los que fueron creados. “No coincido con la estrategia de la Cruzada, no creo que sea la adecuada, los cinturones de miseria crecen de manera constante a consecuencia de la falta de atención a los pueblos indígenas y rurales”.
La ecologista Judit Guerrero López recomendó impulsar acciones productivas en los municipios, advirtió que “hasta el momento los proyectos siguen sin resolver la real problemática de la gente y esa ineficiencia de los programas los coloca en el área del asistencialismo, situación que debe revertirse”, hizo votos porque esta cruzada no sea utilizada con fines político-electorales”.
Fernanda Romero Lozano, de Movimiento Ciudadano, aseguró que el discurso del Ejecutivo resulta contradictorio, porque habla de inclusión y en la práctica vemos exclusión al seleccionar los 400 municipios de la primera etapa. “Pareciera que no le interesa acabar con la pobreza de 52 millones de mexicanos; espero no sea una estrategia político-electorera”.
Por su parte, Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), consideró que entre los retos que tiene la política de desarrollo social del país es la falta de crecimiento económico sostenido y la creación de empleos. “La política fiscal no es suficiente y progresiva, por que México es un país muy desigual”.
Recomendó que esos dos retos sean parte integral de la Cruzada Nacional contra el Hambre, así como las políticas públicas diferenciadas para los municipios urbanos y rurales. “La población objetivo está orientada a los pobres extremos con carencia en alimentación, y dicho sector hasta 2010 representó 7.4 millones de personas”, señaló.
Advirtió que la coordinación va a ser un desafío muy importante, por lo que es necesario profundizar en la planeación y mejorar a partir de la evaluación, para que ésta se perciba como una oportunidad de progreso permanente”.

 

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