Nuevo fondo petrolero

POLNAL1-Pemex06                                                                                      La reforma energética contempla la creación de un Fondo Petrolero para la Estabilidad y el Desarrollo en México, que captará los ingresos incrementales del sector público, que se traducirán en un ahorro equivalente a 3 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto, y  dará protección a las finanzas públicas.

 

Porque el riesgo que tienen las finanzas públicas a partir de la disminución de la producción de petróleo en México es enorme. Si el precio del petróleo no se hubiera mantenido constante, en la actualidad habría una situación difícil en las finanzas públicas, y por lo tanto en la economía nacional, radicalmente sería  distinta a la que tenemos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray explicó lo anterior y consideró por ello que de no aplicarse la reforma energética México corre el riesgo de tener una caída en la producción del petróleo. “La reforma energética atiende un problema muy importante en el cual los mexicanos no hemos tenido la capacidad institucional de aprovechar plenamente en beneficio de las los abundantes recursos naturales que tenemos”.

Porque, dijo, hasta ahora, la nación ha corrido con suerte de que los precios del petróleo se compensen ante la significativa caída en la producción, pero alertó que “no es realista suponer que esto será así siempre, por eso tenemos que tomar medidas radicales y rápidas para revertir la caída en la producción, y “ése es uno de los efectos más importantes que tendrá la reforma energética: Un efecto claro en la fortaleza de las finanzas públicas”.

Sin embargo, el funcionario consideró que más allá de la reforma energética. “La Constitución mandata a que por lo menos tiene que haber ahí un ahorro equivalente a 3 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto, y esto sin duda nos dará una protección a las finanzas públicas como nunca la ha tenido México”.

Consideró, que si dicho fundo hubiera existido, México lo hubiera tenido como ahorro público en 1994 y “en 1995 hubiera hecho innecesaria la línea de crédito de emergencia que nos dio el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De ese tamaño significa tener un ahorro del 3% del PIB para cuando se presente una contingencia. Si hubiéramos tenido ese ahorro público no hubiéramos tenido una crisis como la de 1994, lo cual es todavía más importante”, explicó.

Por ello, dijo que la reforma energética es también no solo una reforma que pueda generar empleo y puede generar inversión y energía más barata para las empresas y para las familias, es también un cambio cualitativo en la solidez de las finanzas públicas en las décadas por venir, y en ese sentido también es una gran noticia.

Y aseguró que en país no se volverá a presentar una oportunidad como esta, en materia energética las leyes secundarias son tan importantes como la Reforma Constitucional, “la Reforma Constitucional removió obstáculos, ahora las leyes secundarias especificarán cuál es el camino para generar empleos y para reducir el costo de la energía en México para las familias y las empresas”.

La Reforma Energética es también una gran oportunidad para detonar el desarrollo industrial de México, para generar nuevas industrias, y capacidades, así lo mandan los artículos transitorios de la Reforma, y por lo tanto, las leyes secundarias tienen que estar a la altura de esa expectativa y permita a muchas empresas medianas que no están todavía en el sector de la energía incursionar en un sector dominado por la empresa pública.

Porque, detalló, la decisión del Presidente de la República es aprovechar la Reforma Energética como una gran oportunidad para fortalecer a las empresas mexicanas, no solamente como proveedores, sino como jugadores de éxito en este nuevo espacio y en esta nueva oportunidad que se abre.

El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito, calificó de que en el actual periodo ordinario de sesiones del Congreso se aprueben las leyes secundarias de la reforma energética, las cuales deberán estar a la altura de las expectativas.

Durante su participación en la 22 Reunión Plenaria de Consejeros de Banamex , el funcionario expuso que ese plazo del periodo legislativo, que concluye el próximo 30 de abril, se procese la reforma energética, pues “así lo estamos trabajando con el Congreso.

Sobre las Reglas de Contenido Nacional, la reforma es una gran oportunidad para detonar el desarrollo industrial de México, así como nuevas industrias y capacidades, tal como lo mandatan sus artículos transitorios.

El mandato es aprovechar la reforma energética como una gran oportunidad para fortalecer a las empresas mexicanas no solo como proveedores, sino también como jugadores de éxito en este nuevo espacio y oportunidad que se abre, insistió.

Respecto a la reforma hacendaria, Videgaray Caso aclaró que no se incluyó el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en medicinas y alimentos porque eso significa un carga mayoritariamente a los pobres de México, y aseguró que  se optó por una reforma progresiva, que grave más a aquellos que ganan más, y que distribuyera la carga en distintos instrumentos de carácter tributario.

Es una reforma significativa en términos de recaudación, por lo que se espera que en 2018, ya que este totalmente implementada, aporte aproximadamente 2.5 puntos porcentuales del PIB respecto a la recaudación actual, destacó.

El funcionario comentó que ahora le toca al gobierno dar certidumbre en la materia, puesto que la incertidumbre tributaria es un mal que inhibe la inversión, al “no saber cuáles serán las reglas y los impuestos”, por lo que se trabaja para hacer público este mes de febrero el pacto fiscal.

En este acuerdo, reiteró, el gobierno se comprometerá a no presentar iniciativas y no apoyar la creación de nuevos impuestos, es decir, que no se cambien las reglas respectivas por lo menos en un periodo de tres años.

 “Hemos ya hecho una reforma tributaria, ahora lo que corresponde es generar certidumbre a las familias, a los trabajadores y a las empresas, a fin de tener un ambiente propicio para la creación de empleos y la inversión”, añadió.

EL GASTO PUBLICO CRECIO 10 POR CIENTO ESTE AÑ0

Otros datos importantes que el titular de hacienda compartió fueron que la economía mexicana, para el año 2014 presenta mejores perspectivas de crecimiento que las del año pasado lo que se deriva  de  mejor condición tanto en lo externo como en lo interno.

Además de que por primera vez en 9 años disminuyó el gasto corriente; tal vez la mayor debilidad que han observado las finanzas públicas mexicanas en los últimos 12 años había sido el crecimiento del gasto corriente muy por encima del crecimiento de la economía.

Asimismo, que al 31 de enero de este año se ejercieron ya más de 197 mil millones de pesos; esto es 10% más en términos reales de lo que se ejerció en enero del año 2013. Este total no incluye a las entidades de control presupuestal directo, Pemex, CFE, el IMSS y el ISSSTE; entonces, el Gobierno Federal está ejerciendo un 10% más del presupuesto que ejerció el año pasado.

Respecto a la industria de construcción de vivienda, reconoció que sin lugar a dudas fue uno de los elementos que más contribuyó a la desaceleración del gasto público, en particular en la producción industrial.

A su interior, continuó, el subsector de construcción de vivienda fue todavía más afectado, con una desaceleración sostenida que inició en 2008 y que continúo y se profundizo en 2013, es decir, que el modelo de construcción de vivienda popular en México atravesaba ya una situación de crisis que tenía que ser atendida.

Aseguró que por ello se revisó el modelo de fomento y financiamiento de la construcción de vivienda popular, como por ejemplo dejar de financiar unidades donde no se debe construir, apartadas de las ciudades y sin servicios básicos, lo que ha provocado cinco millones de viviendas abandonadas, “una cifra inadmisible”.

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