El impuesto IEPS a bebidas azucaradas y alimentos chatarra ayudaría a recaudar ingresos para combatir estos problemas y prevenirlos.

 Ciudad de México, 20 de julio 2020, - La Comisión de Salud, que preside la diputada Miroslava Sánchez Galván (Morena), se reunió con especialistas en temas de obesidad y sobrepeso, con el objetivo de conocer los impactos que estos trastornos tienen en la salud y de cómo el impuesto a bebidas azucaradas y alimentos chatarra ayudaría a recaudar ingresos para combatir estos problemas y prevenirlos.

La diputada Carmen Medel Palma (Morena), secretaria de la comisión, precisó que es importante conocer la información de especialistas sobre la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a tabaco, alcohol, bebidas azucaradas y alimentos no saludables, a fin de tener ingresos que permitan financiar acciones de prevención de obesidad y diabetes.

Además, dijo, la información servirá para el análisis de las iniciativas que se encuentran en proceso de opinión en esta comisión, respecto de adecuar la legislación vigente con el fin de fortalecer la atención de pacientes con estos trastornos, cuyos tratamientos conllevan una importante carga financiera.

La diputada Martha Estela Romo Cuéllar (PAN) aseguró que estos alimentos ya tienen un impuesto y cuando se aprobó este gravamen “se acordó que iba a ser ejercido para la prevención y esa es una acción que no se ha visto”. Consideró que antes de validar otro gravamen hay que asegurarse que el existente verdaderamente vaya al ejercicio real del combate a la obesidad y a acciones preventivas.

Del PRI, la diputada Frinné Azuara Yarzábal comentó que con esta pandemia se han visto los efectos catastróficos de la obesidad, diabetes e hipertensión. Expresó su apoyo a cualquier política para reducir el sobrepeso y asegurarse que los impuestos recaudados vía este gravamen se destinen realmente para lo que fueron diseñados.

La diputada Ana Patricia Peralta De la Peña (Morena) señaló que el COVID ha cobrado la vida de mucha gente, sobre todo con esta problemática tan fuerte que es la obesidad, por lo que el tema no se puede tomar a la ligera. Sostuvo que no se debe permitir que la recaudación de este impuesto se destine para otro tipo de acciones.

El diputado Manuel Huerta Martínez (PT) dijo que el tema del tabaco es importante, porque los fumadores pasivos están aumentando. “Lo vertido en este encuentro ha sido brillante, consecuente con las políticas públicas sanas que debemos de implantar como comisión de salud”.

Hugo Alejandro Sánchez Aguilar, del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas AC, resaltó que este trastorno afecta al 75 por ciento de la población en México, favorece la aparición de enfermedades crónico-degenerativas, aminora la calidad y esperanza de vida y genera un enorme gasto a los organismos de salud. Recalcó que es una enfermedad prevenible, tratable y de potencial reversible.
En el contexto de la pandemia, dijo, ha sido evidente que la obesidad impacta en la evolución natural de las enfermedades transmisibles. Por ello, indicó, su tratamiento y prevención son una emergencia sanitaria y estimó necesario fortalecer programas de educación en salud para la población en general y capacitar a médicos generales en este tema específico.

Simón Barquera, director del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, precisó que las personas con obesidad y sobrepeso tienen 1.45 veces más probabilidad de tener COVID y 1.77 veces más de severidad si son hipertensas. Comentó que se necesitan más recursos para de dedicarlos a la prevención.

Afirmó que los impuestos son de las estrategias más efectivas y que pueden ser prioritarias para un país como México, donde se tiene un problema de salud pública muy grave. Comentó que, según la evaluación del impacto del impuesto a refrescos en los últimos dos años, hubo una reducción sostenida de 5.1 litros per cápita por año y los beneficios proyectados en los próximos 10 años representarían una reducción de 19 mil muertes en adultos mexicanos y un ahorro de 983 mil dólares.

Tabaquismo, alcoholismo, inactividad física y contaminación del aire
Miguel Malo, asesor en Enfermedades Crónicas y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud, señaló que el problema global de enfermedades no transmisibles en el mundo afecta a 15 millones de personas entre los 30 y 69 años de edad, y cada vez se incrementa en poblaciones más jóvenes, lo que tiene repercusiones en la economía.

Manifestó que los principales factores de riesgo son el consumo de tabaco, uso nocivo de alcohol, inactividad física y contaminación del aire. “Ratificamos nuestro compromiso para apoyar propuestas como la planteada por la Comisión de Salud, porque con la pandemia tiene una relevancia particular en el corto plazo, para apoyar no solamente a disminuir los factores de riesgo, sino recuperar recursos”.

Ana Larrañaga, coordinadora de la Coalición ContraPESO, indicó que las personas obesas utilizan más los servicios de salud porque necesitan cirugías debido a complicaciones. “La OCDE estima que el sobrepeso y las enfermedades relacionadas reducirán la fuerza laboral mexicana en el equivalente a 2.4 millones de trabajadores de tiempo completo por año. México es el país donde el sobrepeso, la obesidad y sus enfermedades derivadas tendrán impacto en el PIB, entre el 2020 y el 2050”.

Comentó que el Poder Legislativo tiene el deber de proteger la salud de la población, particularmente frente a un contexto de pandemia; incrementar los impuestos a productos chatarra es por el bien de la población más vulnerable.

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