México, 23 de marzo 2022.-- Las expectativas de los inversionistas en bonos sobre la inflación de México son las más altas en al menos una

década y pueden seguir aumentando a menos que el banco central emita un mensaje agresivo en su decisión de política monetaria del jueves.

Las tasas de breakeven de inflación a dos años, una aproximación a la evolución del índice de precios al consumidor según los operadores, han subido 1,3 puntos porcentuales este mes mientas las presiones sobre los precios aumentaban en todo el mundo. Ahora se ubican en torno al 5,3%, el nivel más alto desde al menos 2012, cuando comenzaron a conocerse los datos.

Las expectativas de inflación empeoraron, a pesar de que los operadores de swaps aumentaron sus apuestas a que el banco central subirá las tasas de interés de manera más agresiva. La curva ahora indica más de tres puntos porcentuales de alzas hasta fin de año, frente a menos de dos puntos porcentuales antes de que la guerra entre Rusia y Ucrania provocara un fuerte repunte de los precios mundiales del petróleo y las materias primas.

“Creemos que Banxico errará en el lado hawkish para minimizar el riesgo a largo plazo”, escribieron el lunes en una nota los economistas de JPMorgan Chase & Co. Steven Palacio y Gabriel Lozano. “En este momento, bajar la guardia podría ser el peor error de un banco central”, dijeron en un informe del viernes.

Los precios del mercado sugieren que la tasa clave del banco central, actualmente en 6%, subirá por encima del 9% a fines de este año, en comparación con la proyección media de 7,75% según una encuesta de Citibanamex publicada el martes.

Hasta entonces, hay siete reuniones programadas, incluida la de esta semana, lo que significa que hay poco margen para que el banco disminuya su ritmo actual de incrementos de 50 puntos básicos si quiere cumplir con las expectativas de los operadores.

El movimiento al laza de las tasas de swaps y de las expectativas de inflación han elevado las apuestas para el anuncio de política de Banxico del jueves. Aunque se espera ampliamente que los funcionarios suban las tasas en medio punto porcentual, un mensaje moderado probablemente hará que los rendimientos y los breakeven suban aún más.

Los responsables de la política monetaria de México ofrecieron poca orientación a futuro sobre sus perspectivas para las tasas bajo la dirección de la nueva gobernadora Victoria Rodríguez. El mes pasado, la jefa del banco central tranquilizó a los inversionistas al alinearse con la mayoría de la junta al anunciar el segundo aumento consecutivo de medio punto porcentual del banco, pero no dio indicios sobre las próximas medidas para controlar el mayor problema inflacionario del país en dos décadas.

La tasa de inflación de más del 5% implícita en el mercado de bonos sugiere que los inversionistas están más preocupados que el banco central por el aumento de los precios. Las últimas previsiones de Banxico sitúan la inflación a fines de 2023 en un 3,1%, por debajo de la tasa actual del 7,3%. Los economistas son un poco menos optimistas y estiman que el aumento de los precios al consumidor se ubicará en torno al 4% a fines del próximo año, según la encuesta de Citibanamex del martes.

Según una nota del viernes de analistas de Citigroup dirigidos por Adrián de la Garza, las políticas gubernamentales ineficientes, un entorno empresarial menos competitivo, presiones de precios mundiales duraderas y la inercia general de los precios significan que las proyecciones de inflación por debajo del 4% a largo plazo “son simplemente irreales”.

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