México, 19 de septiembre 2022: Si tú fuiste de los que se comió un bolillo después del susto por el sismo que se vivió este lunes, seguramente

tu bolsillo sufrió las consecuencias de la inflación.

La medicina tradicional mexicana aconseja comer un bolillo o incluso una tortilla fría debido a que el susto se manifiesta en el estómago y no es recomendable tenerlo vacío, ya que los jugos gástricos incrementan.

El bolillo ayuda a asentar el estómago y es por eso que se recomienda, pero igual lo hacen otros alimentos, opinan especialistas.

INFLACIÓN PEGA AL BOLILLO

Sin embargo, el bolillo no logró escaparse de la creciente inflación relacionada con el costo de los granos en los mercados internacionales ante el conflicto en Europa, pues México compró 32 mil toneladas de trigo de Rusia el año pasado y 192 mil de Ucrania, señala Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

El Inegi dio a conocer que el bolillo, la telera y la baguette se encarecieron 29.2% durante agosto, siendo el mayor incremento en más de 25 años, concretamente desde marzo de 1997, cuando su precio se elevó 32 por ciento.

Este tipo de pan lleva nueve meses consecutivos subiendo a tasas de doble dígito, pues desde diciembre del año pasado ha aumentado en más de 10 por ciento.

El bolillo, la telera y la baguette se encuentran entre los productos de la canasta básica cuyo costo diario promedio fue de 1.18 pesos por persona durante agosto en zonas urbanas del país, señala el Coneval.

Hace 10 años, el costo promedio era de 68 centavos por individuo y, dos décadas atrás, de 35 centavos, indica la canasta alimentaria del consejo que lleva José Nabor Cruz.

Los precios de los contratos de futuros de trigo están casi 15 dólares por tonelada arriba de la cotización registrada a finales de febrero pasado, cuando se detonó el conflicto entre Rusia y Ucrania, de acuerdo con GCMA.

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