Descubren nueva especie de pingüino antártico tras un siglo de registros

Berkeley, Estados Unidos ::: 21 de mayo de 2026 ::: Científicos de Chile, Brasil y Estados Unidos identificaron un nuevo espécimen

de ave en la región polar, siendo el primer hallazgo de este tipo documentado en los últimos cien años. La Universidad de Berkeley informó que el análisis taxonómico aporta variantes biológicas inéditas para la fauna marina.

 Según la nota, se trata del 'Pygoscelis Kerguelensis', considerado un nuevo linaje en los llamados pingüinos Papúa, cuya taxonomía ha sido debatida durante décadas y que había sido calificado hasta ahora como una sola especie, pero en realidad está compuesto por cuatro especies genéticamente diferenciadas.
Desde hace una centuria, las biólogos discutían sobre cuántas subespecies distintas había entre estas aves, y si podía haber una críptica que hasta la fecha no había podido ser identificada.
En un estudio publicado el pasado mes de abril en la Revista Nature Communications Biology, firmado por la bióloga chilena Daly Noll, investigadora de la Universidad Andrés Bello y estudiante de posgrado de la Universidad de Chile, se concluye que el 'Pygoscelis kerguelensis', que habita en las islas Kerguelen, un remoto archipiélago del océano Índico, sería genéticamente diferente al resto, explica el comunicado.
En el estudio, titulado en inglés original 'Integrative evidence reveals adaptive divergence and speciation in gentoo penguins', se explica que el pingüino papúa del sur ('Pygoscelis ellsworthi'), que vive en la Antártica, experimentó, por su parte, cambios genéticos asociados a los entornos polares extremos, con genes que le permiten generar calor, almacenar grasa y lípidos.
Mientras que los pingüinos papúa del norte ('Pygoscelis taeniata'), que viven en aguas más cálidas y saladas, situadas en torno en las islas Crozet, Marion y Macquarie y los pingüinos papúa de Suramérica ('Pygoscelis papua') "tienen mejor digestión y genes relacionados con la contracción cardíaca y la excitación muscular, para buscar alimento constantemente en el agua y prosperar en las islas Malvinas y Martillo".
Como todos anidan en los mismos lugares cada año, se alimentan de las presas que encuentran a su paso y no se alejan mucho de sus colonias de cría, los que vivían en islas más aisladas tuvieron que adaptarse de acuerdo a su región, provocando la especiación, que es cuando una especie se divide, concluyeron.

::: Pérdida de hábitat ya es recurrernte
Para sostener sus conclusiones, los biólogos secuenciaron el genoma completo de 64 individuos, realizaron comparaciones en el aspecto físico, como la coloración del plumaje, estudiaron sus hábitos de reproducción, la dieta y sus comportamientos alimentarios en diez colonias distintas situadas en un grupo de islotes próximos al continente antártico bajo soberanía de países como Chile, Sudáfrica, Francia, Países Bajos, Australia y Nueva Zelanda.
Juliana Vianna, bióloga brasileña radicada en Chile y profesora de ecosistemas y medio ambiente en la Universidad Andrés Bello, que participó en el estudio, advirtió, por su parte, de que esta nueva especie comparte con el resto los mismos peligros asociados al cambio climático y al calentamiento de los océanos, como son la pérdida de sus hábitats, la llegada de especies invasoras y la pesca comercial.

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