Lagartijas Tiradas al sol

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El grupo teatral mexicano Lagartijas Tiradas al sol celebrará una década de trayectoria con el montaje de cuatro propuestas que, a decir de Gabino Rodríguez, su codirector, permiten ver su evolución en escena y su interés en el teatro como un espacio para la reflexión.

A la agrupación le interesa el teatro como un espacio donde el público pueda pensar; “no somos una compañía que hace teatro como para entretener o divertir, no es tanto nuestro interés, sino tomar temas sociales, políticos, de nuestra biografía, exponerlos y pensar sobre ellos”, señaló.

En entrevista telefónica, el también actor y guionista puso énfasis en que pensar es un acto bastante gozoso, no solemne ni aburrido, que permite a las personas analizar lo que ocurre cada día.

Es la posibilidad de saber cómo nos enfrentamos a la realidad, a lo que vemos y sentimos; “nuestra idea es relacionar lo político con lo íntimo, incluso, pensar cómo influye lo macro en lo micro”, abundó Rodríguez, para quien estos montajes que ofrecerán en el Museo Universitario del Chopo, del 22 de mayo y el 8 de junio, son más que un reto, un privilegio.

Poder tener varias obras en escena, agregó, les da la oportunidad de mostrar al público su trayectoria, los intereses que tienen y cómo han ido desarrollando las propuestas a lo largo de los 10 años que cumple el proyecto que desde 2004 realiza al lado de Luisa Pardo.

Sobre el ciclo, denominado “La invención de nuestros padres”, dijo que incluye “Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán”, pieza que aborda la historia de un partido político desde su fundación en 1929, hasta el año 2000.

“Somos tres actores en escena que interpretamos a una multitud de personajes, ayudados de videos de archivo, textos y subtítulos que el público va leyendo, máscaras y una serie de recursos que usamos para poder contar toda esta odisea de 70 años de un partido en el poder.

En este caso, indicó Rodríguez, prepararon el montaje bajo la idea de “pensarnos como jóvenes con respecto a jóvenes que muchos años atrás habían agarrado las armas para transformar un sistema político y nosotros no estamos pensando en tomar las armas pero qué sí estamos pensando hacer, esa era un poco la pregunta que nos hacíamos”. La pieza se podrá apreciar el 24 y 25 de mayo.

Luego, comentó, desde una perspectiva autobiográfica presentarán “Se rompen las olas”, que narra cómo se conocen los padres de Mariana Villegas a raíz del terremoto de 1985, en la Ciudad de México, mientras que en el caso de “Monserrat”, la búsqueda emprendida por Rodríguez para conocer a su madre, después de casi 24 años de no haberla visto.

Ambos montajes, dijo, son una especie de documentales que cuentan historias más íntimas y particulares.

“Son ejercicios distintos, como otro formato de obra de la compañía que hemos encontrado en ellos, a través de historias mucho más emotivas, personales, cuestionar la manera en que nos relatamos nuestras vidas, cómo construimos nuestros recuerdos, cómo recordamos, qué olvidamos y qué no, en otra serie de fenómenos que también nos interesan mucho”, destacó.

Obras que aluden a “una revisión del pasado íntimo que tenemos las personas, pues creemos que gran parte de lo que somos y como nos comportamos en la vida es el relato que nosotros nos hacemos de eso que somos, vivimos la vida con base en esa historia”.

“Se rompen las olas”, de Mariana Villegas, tendrá funciones el 31 de mayo y 1 de junio, y “Monserrat”, de Gabino Rodríguez, los días 7 y 8 de junio.

Rodríguez recordó que esta temporada escénica en el Museo Universitario del Chopo es una especie de fiesta por los 10 años de la compañía, que este año tiene programado visitar Estados Unidos, Alemania, Canadá, Bélgica, Brasil, Perú y España.

Finalmente, Rodríguez comentó que este lunes estrenan la pieza “Está escrita en sus campos”, un proyecto sobre el narcotráfico en México en el siglo XX, que dirigirá Francisco Barreiro, en el Teatro María Grever, de León, Guanajuato.

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