España, 20 de marzo 2025 ::: La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente y afecta a más de un millón de personas en España.
Se estima que 1 de cada 3 personas la desarrollará a lo largo de su vida, aumentando el riesgo de ictus e insuficiencia cardiaca. Una campaña pretende concienciar sobre la importancia de vigilar el ritmo del corazón y acudir al médico ante cualquier señal de alerta.
La Sociedad Española de Cardiología, a través de su Asociación del Ritmo Cardiaco, y la Fundación Española del Corazón (FEC), con el apoyo de su Organización de Asociaciones de Pacientes, han lanzado la campaña de concienciación “Siente tu ritmo: tómate el pulso” que pretende concienciar sobre la fibrilación auricular, la arritmia cardíaca que afecta con más frecuencia a la población.
Según datos del estudio OFRECE, se estima que el 4,4 % de los españoles mayores de 40 años padece fibrilación auricular.
Esto se traduce en que más de un millón de personas en España vive con esta enfermedad.
De hecho, las guías de práctica clínica calculan que 1 de cada 3 personas desarrollarán fibrilación auricular en algún momento de su vida, aunque no necesariamente de forma crónica.
¿Qué es la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular es una alteración del ritmo cardiaco caracterizada por una irregularidad de los latidos.
Normalmente, causa una aceleración de la frecuencia cardiaca (taquicardia), aunque en ocasiones puede cursar con una frecuencia cardiaca normal o incluso baja.
Aunque es más frecuente en personas de edad avanzada, hipertensos y pacientes con otros problemas cardíacos, esta arritmia puede aparecer también en personas jóvenes sin factores predisponentes claros y sin patología cardiaca.
Los síntomas
Los síntomas más frecuentes son:
-Palpitaciones.
-Falta de aire.
-Dolor en el pecho.
-Mareos.
Sin embargo, frecuentemente no produce ningún signo de alerta.
Complicaciones
Aunque en general se trata de una arritmia “benigna” si la frecuencia cardiaca se acelera demasiado o la arritmia aparece en un paciente con cardiopatía previa pueden haber consecuencias peligrosas.
De hecho, desde la SEC indican que la fibrilación auricular multiplica el riesgo de padecer insuficiencia cardiaca o ictus.
También aumentan las probabilidades de sufrir otros fenómenos tromboembólicos, como el infarto de miocardio, embolia renal o periférica, así como deterioro cognitivo o demencia vascular.
El doctor Tomás Datino, presidente de la Asociación del Ritmo Cardiaco de la SEC, explica que la fibrilación auricular es una arritmia muy frecuente que aumenta el riesgo de trombos y accidentes cerebrovasculares.
”Este tipo de arritmia puede ser asintomática, por lo que es importante tener estrategias para detectarla precozmente. Una medida tan sencilla como tomarnos el pulso puede ayudarnos con el diagnóstico precoz en muchos casos. Por ello, estamos realizando esta campaña de divulgación y concienciación”, indica el experto.
Prevención y detección
La campaña alerta sobre la necesidad de prestar atención a los síntomas y tomarse el pulso correctamente de forma periódica, ya que puede ayudar a una detección temprana de la enfermedad y sus posibles complicaciones.
La doctora Cristina Lozano, presidenta del Grupo Jóvenes Cardiólogos de la SEC, explica que para tomarse el pulso correctamente se deben colocar los dedos índice y corazón sobre la arteria radial, justo en la muñeca, sin presionar demasiado.
“El pulso debe sentirse con suavidad y se recomienda contar los latidos durante un minuto completo. Si notamos que el pulso es irregular o se acelera sin razón aparente es fundamental consultar para una evaluación médica más detalla”, aconseja la doctora Lozano.
Por otra parte, el doctor Andrés Íñiguez, presidente de la FEC, subraya que la prevención de esta enfermedad comienza con un estilo de vida saludable.
”Mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y controlar factores de riesgo como la hipertensión o la diabetes son fundamentales para reducir las probabilidades de desarrollar esta arritmia”, señala el especialista.
Además, indica que evitar el consumo de tabaco y alcohol también juega un papel importante.
“La prevención no solo se centra en tratar los síntomas, sino en tomar decisiones conscientes para cuidar nuestra salud a largo plazo”, destaca el cardiólogo.