Madrid, España, 8 de enero de 2026 ::: La migraña se mantiene como la causa más frecuente de consulta
por cefalea, afectando desproporcionadamente a las mujeres. Datos de la Fundación Española de Cefaleas destacan que su intensidad puede ser altamente discapacitante, subrayando la importancia de un diagnóstico y tratamiento oportuno.
El abordaje contra la migraña consiste en seguir unas medidas generales, tratar las crisis de dolor y, en ocasiones, tomar un tratamiento preventivo.
La Fundación Española de Cefaleas (FECEF) ha elaborado un documento dirigido a pacientes y familiares con datos sobre la migraña que dan respuesta a las cuestiones más frecuentes que nos podemos plantear.
::: Qué es la migraña y algunos datos sobre la enfermedad
La migraña es una enfermedad neurológica frecuente y discapacitante que afecta aproximadamente a un 12 % de la población española. Se trata de una dolencia que impacta notablemente en la calidad de vida de las personas que la padecen.
Afecta entre tres y cuatro veces más a las mujeres que a los hombres. Además, suele aparecer en edades tempranas. En ocasiones, las crisis se intensifican entre los 30 y 50 años y puede llegar a convertirse en migraña crónica, cuando el dolor de cabeza dura más de 15 días en un mes.
“Aunque muchas personas confunden migraña con cefalea, no es lo mismo», precisa el doctor Julio Pascual, presidente del Comité Científico y de Publicaciones de la FECEF y autor del documento.
Más del 90 % de las personas que acuden a consulta por dolor de cabeza sufren cefaleas primarias y, al menos, en dos de cada tres de los casos son migrañas.
::: Síntomas y diagnóstico
El síntoma principal es un dolor de cabeza intenso que suele ser unilateral y pulsátil, con una duración de entre cuatro horas y tres días. El dolor empeora con la actividad física y con estímulos como la luz, el ruido o los olores, y puede acompañarse de náuseas o vómitos.
Según el experto se denomina migraña sin aura, que lo padece un 70-80 % de los pacientes con migraña.
El 20-30 % restante padece lo que se denomina migraña con aura, caracterizada por alteraciones visuales como borrosidad, luces o rayas coloreadas, adormecimiento de un lado de la cara y brazo y, en algunos casos, dificultad para hablar o entender.
“Los síntomas del aura no duran más de una hora y no dejan secuelas”, indica el experto.
El diagnóstico se basa en la descripción de los síntomas y en una exploración neurológica que incluye la evaluación del fondo de ojo. En la mayoría de los casos no es necesario realizar estudios radiológicos.
::: Una enfermedad hereditaria: datos sobre factores genéticos de la migraña
La enfermedad tiene un importante componente genético. Así lo recoge el documento de la FECEF, que señala que muchas personas que la padecen cuentan con antecedentes familiares.
Determinados genes favorecen una activación excesiva del nervio trigémino, lo que desencadena la liberación de sustancias como el péptido CGRP en las meninges, la capa que recubre a los huesos, que producen dolor al producir inflamación y dilatación de los vasos sanguíneos.
No obstante, también existen factores no genéticos que contribuyen a la aparición de crisis de migraña e influyen en su frecuencia. Destacan:
• Los cambios en las hormonas sexuales femeninas (especialmente los relacionados con el ciclo menstrual).
• El estrés.
• Las alteraciones del sueño.
• Las variaciones meteorológicas.
::: Medidas generales de tratamiento
Como la migraña no avisa, el doctor Julio pascual ofrece unos consejos para mejorar la calidad de vida:
• Mantener una buena higiene del sueño (no dormir pocas horas, pero tampoco dormir en exceso).
• Practicar ejercicio.
• Llevar una alimentación equilibrada, evitando atracones y ayunos prolongados.
• Evitar el sobrepeso.
• Evitar alimentos que generen una relación clara con el dolor de cada paciente.
::: ¿Cómo tratar las crisis?
Las crisis de migraña se tratan con fármacos. Para las crisis moderadas se usan antiinflamatorios de acción rápida.
Para los que no responden a los antiinflamatorios, o si hay crisis con dolor más intenso, se usan los triptanes, fármacos específicos para la migraña que se administran de varias formas (oral, sublingual, nasal o inyección cutánea).
Para personas con problemas cardíacos o que no toleran los triptanes se cuenta con otras opciones como fármacos con principios activos de rimegepant o lasmiditán.
Por el contrario, se recomienda evitar el uso de analgésitcos combinados, egotamina o derivados opiáceos, ya que puede provocar adicción y cronificación de la migraña.
::: Tratamiento preventivo
Según el presidente del Comité Científico y de Publicaciones de la FECEF, el tratamiento preventivo “está indicado cuando los episodios son frecuentes, más de cuatro al mes, y no responden al tratamiento de crisis”.
El doctor indica que este tipo de tratamiento incluye betabloqueantes, topiramato o flunarizina, y se debe tomar durante al menos seis meses.
En casos de falta de respuesta o tolerabilidad, se recurre a otras opciones como infiltraciones de toxina botulínica alrededor de cabeza y cuello o las terapias dirigidas contra el CGRP, que incluyen anticuerpos monoclonales inyectables o gepantes orales.
Estas alternativas han demostrado alta eficacia incluso en pacientes resistentes a tratamientos preventivos clásicos y presentan un perfil de seguridad y tolerancia mayor.
Por ello, los fármacos anti-CGRP se consideran actualmente una de las mejores opciones preventivas para la migraña.