El Rosario, México ::: 31 de marzo de 2026 ::: Tras 16 días del derrumbe en la mina Santa Fe, 300 rescatistas continúan las maniobras a 300 metros de profundidad. Las autoridades mantienen el operativo bajo tierra para localizar al último trabajador desaparecido, enfrentando condiciones geológicas adversas y un terreno sumamente inestable.
El pasado 25 de marzo, una falla en la presa de jales provocó la inundación de túneles y dejó atrapados a cuatro trabajadores a más de 300 metros bajo tierra, mientras otros 21 lograron salir por sus propios medios. La búsqueda se convirtió en una carrera contrarreloj.
La Coordinación Nacional de Protección Civil, junto con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Comisión Federal de Electricidad, coordina un despliegue que incluye ingenieros con experiencia en rescates como el de Pasta de Conchos, así como binomios caninos, sondas, cámaras y equipos de comunicación autónomos.
Hasta ahora, el saldo del operativo es de tres trabajadores localizados: dos con vida y uno ya fallecido; mientras las labores continúan para ubicar al cuarto y último minero.
A continuación, la cronología de los hechos.
::: 25 de marzo: Colapso e inicio de la emergencia
A las 14:00 horas, una falla en la presa de jales de la mina Santa Fe provocó la entrada súbita de lodo y agua en los túneles. Veinticinco trabajadores estaban en la mina; 21 lograron salir por sus propios medios y cuatro quedaron atrapados.
El gerente administrativo de la empresa explicó que el túnel tenía un promedio de un metro de altura y estaba cubierto de jal, lo que dificultaba el avance y la ventilación.
::: 26 de marzo: Aviso oficial a las autoridades
La empresa reportó la emergencia a las autoridades municipales. La notificación formal permitió escalar el caso al gobierno estatal.
::: 27 de marzo: Despliegue federal y coordinación interinstitucional
El Gobierno de México activó los protocolos federales de emergencia y desplegó personal de Defensa Nacional, Marina, CNPC y CFE para coordinar el rescate. Se instaló el Puesto de Mando Unificado en el sitio, se sumaron brigadas especializadas, se instalaron sistemas de ventilación, se taponaron zonas críticas y se inició el retiro de material.
::: 30 de marzo: Rescate del primer minero
A las 00:25 horas del 30 de marzo, tras más de 100 horas de trabajo ininterrumpido, los equipos localizaron y extrajeron con vida a José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, originario de Michoacán.
Su rescate ocurrió a 350 metros de profundidad, después de que los rescatistas lograron asegurar 264 metros de tablones para avanzar por los túneles anegados. Cástulo Colín, con 19 años de experiencia minera, reaccionó instintivamente al percibir el descenso de lodo: abandonó su maquinaria y buscó refugio en un contrapozo, una zona elevada.
Desde ahí, observó cómo el lodo cubría rampas y galerías y bloqueaba todas las salidas. “Estaba solo. No había luz; toda la luz se la llevó el lodo. No podía caminar de un lado a otro porque el lodo me llegaba a la mitad del estómago”, describió a medios.
El calor, la deshidratación y la oscuridad absoluta se sumaron al encierro. Sobrevivió porque permaneció en una zona ventilada, con temperatura estable y porque había comido antes del accidente. El pensamiento constante en su familia lo sostuvo: “Mis hijas me esperaban. Pensaba que se iban a quedar solas”.
Al ser rescatado, José Alejandro fue estabilizado en superficie y trasladado en helicóptero al Centro de Convenciones de Mazatlán, y después en ambulancia al Hospital General, donde ingresó deshidratado y desorientado pero sin riesgo vital. Fue dado de alta horas después, solo con tratamiento para deshidratación leve.
::: 31 de marzo al 6 de abril: Intensifican operativo
Durante esos días se instalaron bombas de extracción de agua y lodos, se construyeron tapones de concreto y barreras de contención. Brigadas mineras de otros estados, ingenieros de la CFE, binomios caninos y equipos de comunicación autónomos se sumaron al operativo. Más de 350 elementos trabajaron en turnos continuos, acumulando más de 250 horas de labores.
El operativo incluyó el uso de genéfonos (dispositivos de comunicación autónomos), cámaras de inspección y sondas.
Se habilitaron rutas seguras con costales y láminas, se avanzó en la perforación de barrenos y se mantuvo el monitoreo técnico y la vigilancia estructural permanente.
Las familias recibieron información diaria y apoyo logístico: alimentación, espacios para descanso y atención psicológica.
::: 7 de abril: Localizan al minero Francisco Zapata Nájera
A las 13:50 horas, tras más de 312 horas de trabajo, los rescatistas localizaron con vida a Francisco Zapata Nájera, de 42 años, originario de Santiago Papasquiaro, Durango.
El primer contacto ocurrió gracias a la luz de su casco, que permitió a los buzos ubicarlo en el interior de la mina. Fue hallado sin playera, solo con su casco.
Autoridades compartieron un video en donde se le escucha decir su nombre a los rescatistas y mencionar: “Yo no perdí la fe, yo no perdí la fe”.
Zapata describió que el agua alcanzó zonas elevadas del túnel y que él mismo escarbó para intentar drenar parte del líquido: “Llegó hasta allá arriba”. Durante el rescate, su voz fue entrecortada pero coherente.
Los rescatistas lo tranquilizaron: “Todo va a estar bien, te vamos a sacar de aquí”, y le explicaron cada paso para la extracción segura. El equipo médico lo evaluó dentro de la mina y lo estabilizó.
::: 8 de abril: Extracción de Francisco Zapata y hallazgo del tercer minero
A las 10:36 horas, Francisco Zapata fue extraído y estabilizado por paramédicos antes de ser trasladado en helicóptero al Hospital General de Mazatlán. El mismo día, durante la madrugada, los equipos localizaron el cuerpo de un tercer minero sin vida.
A las 19:43 horas, el Comando Unificado logró la recuperación del cuerpo, que fue trasladado por la Fiscalía de Sinaloa para su identificación forense.
::: 9 de abril en adelante: Sigue la búsqueda del cuarto minero
Tras la recuperación de los cuerpos y los rescates con vida, la búsqueda del cuarto minero continúa con tareas de bombeo, exploración en zonas profundas y refuerzo estructural.
A 16 días del derrumbe, el operativo en la mina Santa Fe se mantiene activo sin pausa. Las autoridades han reiterado que los trabajos continuarán hasta localizar al último trabajador, mientras las condiciones dentro de la mina —marcadas por la acumulación de agua, lodo y el riesgo de nuevos colapsos— siguen representando un desafío para los equipos de rescate.