No nos hagamos guajes, los narcos intervienen en las elecciones y en el ejercicio de los gobiernos locales, además de la
violencia que generan
ALEJANDRO GERTZ MANERO, FISCAL GENERAL DE LA REPÚBLICA:
"Fentanilo: opiáceo 100 veces más potentes que la morfina y de alta adicción": DEA
Mientras se resuelve el galimatías jurídico del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el Gabinete de Seguridad mexicano acudió a Washington, D.C. a una reunión con sus contrapartes estadounidenses con dos buenas cartas de presentación.
La primera fue la extradición hacia EUA de ocho de los 11 objetivos prioritarios para la administración Trump, entre quienes figuran líderes del Cártel de Juárez; Omar Cuenca, cabecilla de Los Rojos; Eduardo Ravelo “El Tablas”; Irma Elvira Cruz, “La Madre”; Enrique Guajardo, de Barrio Azteca; y Jesús Ricardo Patrón, “El H3” del Cártel de los Beltrán Leyva. Finísimas personas todas ellas.
La segunda carta de presentación la conformó la extradición de 29 delincuentes. Normalmente, las extradiciones se dan de una por una y después de arduas negociaciones y tramitología jurídica; por ello resultó sorprendente esta “remesa”, tanto por la cantidad como por el calibre de los rufianes. Tres casos llaman la atención.
El primero es Rafael Caro Quintero, capo de los viejos tiempos, cuyo traslado tiene una alta carga simbólica. Aunque usted seguramente lo recuerda, permítame hacer un poco de historia para los jóvenes que nos acompañan. Caro, socio de Miguel Ángel Félix Gallardo en el Cártel de Guadalajara, era de los mandamases en los años 80 de siglo pasado. Debe ser un hombre muy brillante pues con solo con estudios de primaria convirtió un desierto en un vergel de marihuana de alta calidad; me refiero al rancho El Búfalo.
Su rutilante carrera se vino abajo cuando se vio involucrado en el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena en 1985; su captura en Costa Rica fue como de serie de televisión. Pasó poco más de dos décadas en la cárcel, siempre defendiéndose de la extradición, para disgusto de la DEA.
En 2016 y por un tecnicismo legal fue liberado y, ni tardo ni perezoso fundó el Cártel de Caborca. Pero fue tal la presión -y colaboración- de EUA que en 2022 fue arrestado nuevamente, con un saldo de 14 marinos muertos por el desplome del helicóptero que participó en la operación. Legalmente, Caro estaba blindado de la extradición, pero cuando hay decisión política todo se puede.
El segundo caso es el de los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como Z-40 y el Z-42. Los Treviño empezaron como guardaespaldas de Osiel Cárdenas y luego se independizaron para formar la banda de “Los Zetas”, a la cual convirtieron en una de las más sangrientas y con cobertura en Tamaulipas, Coahuila, Michoacán y Veracruz. Célebres fueron las masacres ocurridas en Allende, en 2011, so pretexto de vengarse porque algunos colaboradores habrían dado los números celulares a las autoridades estadounidenses. Ambos estaban en prisión desde 2013 y desde entonces EUA solicitó su extradición; hace un par de años, el Departamento de Justicia de EUA modificó su acusación alegando que desde prisión seguían manejando el negocio.
Y de las nuevas camadas de delincuentes, EUA recibió a José Ángel Canbobbio, “El Güerito”, brazo derecho de Iván Archivaldo Guzmán, líder de “Los Chapitos”. Su detención ocurrió hace dos semanas, en un operativo en el cual Guzmán se escapó a través de un túnel, siguiendo la tradición familiar. Como sea, cada día se cierra más el círculo en torno al líder.
¿Qué significado tienen estas extradiciones?
De parte del gobierno mexicano queda claro que la administración Sheinbaum no parece tener resistencias, como gobiernos anteriores, para entregar a quien sea necesario. ¿Quiere Doña Claudia limpiar su gestión del mote de narco gobierno que míster Donald le ha endilgado? ¿Se habrá sembrado una semilla de confianza entre ambos gobiernos con estas extradiciones y a partir de la reunión de ayer?
Asimismo, la presidenta estaría dando muestras contundentes de cooperación para evitar la imposición de aranceles. Sin embargo, solo Dios sabe cómo va a tomar Trump las extradiciones, pues en redes sociales externó que no está complacido porque “las drogas siguen llegando a nuestro país (EUA) desde México y Canadá en cantidades muy altas e inaceptables. (…) No podemos permitir que este flagelo siga dañando a Estados Unidos”.
Con otra, doctor Gertz, que los gringos lo que quieren ver es la desarticulación de los cárteles jóvenes y en la remesa de 29 van muchos viejos. Los 13 mil detenidos en lo que va del sexenio, el decomiso de 1.2 toneladas de fentanilo y 1.3 millones de pastillas de la misma droga, así como la entrega de Canobbio, espero sean leídos como una sólida muestra en el cambio de la política de seguridad y combate al narco.
Pero me temo, don Alejandro, que lo que los gringos quieren, además de Los Chapitos, es la cabeza de uno o varios políticos de alto nivel, ya sean gobernadores, funcionarios y/o legisladores. Porque no nos hagamos guajes, los narcos intervienen en las elecciones y en el ejercicio de los gobiernos locales, además de la violencia que generan.
¿Qué tal dormirán Rubén Rocha Moya, Indira Vizcaíno, Félix Salgado, Américo Villarreal y Mario Delgado?
Con la colaboración de Upa Ruiz
X: @upa_ruiz
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