La confianza como cristal si se rompe nunca queda igual
La confianza se parece al cristal: puede tardar años en construirse y basta un golpe para romperla; aunque se intente repararla, nunca vuelve a quedar igual. Eso ocurre cuando las promesas no corresponden con las conductas del poder, cuando se exige honestidad a los adversarios y se guarda silencio ante los señalamientos que alcanzan a los propios. Morena llegó al gobierno con la bandera del combate a la corrupción y la promesa de acabar con los privilegios.