A pesar de los discursos motivadores o ilusionistas de las y los gobernantes, de las y los candidatos políticos que están en fila de espera para asumir el cargo por el que fueron elegidos el pasado 6 de junio, respecto de erradicar e inhibir la delincuencia y la corrupción, la realidad y los hechos demuestran otra cosa.

Existe la llamada División de Poderes; ello, para darle equilibro al Poder del Estado Mexicano.

De esta manera, se evita que se deposite el Supremo Poder del Estado en una sola persona o poder, tal como sucedía o sucede en los Imperios, Reinados

Un Derecho Humano que deben respetar y proteger todas las autoridades.

Toda información que sea real y certera nos permitirá cambiar nuestra percepción del mundo y la manera en que organizamos nuestras vidas para aprovechar al máximo los beneficios disponibles de nuestro entorno.

En estos últimos años, hemos escuchado -sin fin, pero sin logros- que se combatirá la corrupción, partiendo de la idea de que los servidores públicos solo son policías o jueces o magistrados incluso consejeros del Instituto Nacional Electoral acusados injustamente por varios actores políticos de cometer actos de corrupción.

Inicialmente, debemos reiterar que México está atravesando en lo que pudiera ser una esperanza de un verdadero cambio y transición significativo; eso, si el mexicano así lo decide con su voto que tendrá que emitir el próximo 6 de junio de 2021.