El cerco en contra de los periodistas críticos e incómodos para el poder, sigue creciendo, minando a la democracia.
Hoy se manifiesta en la cancelación del espacio de Manuel López San Martín, algo que se empeso a dar en los medios de comunicación desde finales de 2018 cuando se anunció que Andréz Manuel López Obrador había ganado la elección a la presidencia de México, Uno de los primeros en ser echado de Radio Capital fue Vladimir Galeana Solórzano, director de Noticias y conductor titular de la 860 de AM, Así mismo muchisimos más hemos padecido estas cancelaciones de espacios sin explicación alguna y simplemente siendo informados que a partir de la fecha dejamos de estar al aire entanto prevalezca este régimen.
*Con la vaga explicación de una alianza con Radiopolis, el cese *La sospecha: la presión y la acción “sugerida” por el Gobierno
POR JESÚS MICHEL NARVÁEZ
La tarde del viernes 19 de diciembre de 2025, los conductores de 13 programas informativos, de entrevistas, de análisis y deportivos, fuimos cesados por la empresa para la que prestábamos nuestros servicios. Sin explicación que reúna el mínimo de razón para apagar los micrófonos de Radio Cañón, ubicado en el 760 de AM, mejor conocida como la estación del Valle de México y por sus antiguas siglas ABC, dos empleados de la nueva empresa que adquirieron las estaciones radiofónicas de la Organización Editorial Mexicana (OEM) nos comunicaron que el cese iniciaba en ese momento.
Eran poco más de las 12:30 de la tarde cuando se inició una junta convocada por el director de producción Juan Carlos Cárdenas y con la presencia de Guadalupe Vega y un señor de apellido Quiñones, a quien ninguno de los conductores conocía y menos el cargo directivo que ostenta, se nos indicó que la alianza de la cadena de radio Cañón con Radiopolis fue condicionada a que ésta produjera los contenidos.
A la reunión asistimos Celeste Sáenz, Alejandro Lelo de Larrea, Miguel Bárcena, Gerardo Gil y por supuesto, Jesús Michel Narváez con la ausencia de Miguel Reyes Razo, Ivonne de la Cruz, Alberto García Sarubi, Miguel Ángel López Farías, todos se encontraban fuera de la ciudad.
En la semana, por lo menos cinco compañeros periodistas profesionales, conductores de los programas, realizamos grabaciones de nuestros espacios para tomarnos unas vacaciones. Los entrevistados, que respondieron a la invitación, son personajes de la academia, la política, el sector privado y representantes eclesiásticos.
Sus participaciones quedarán guardadas en los archivos de la empresa y nosotros, todos, a disculparnos por la falta de respeto cometida al cesarnos son previo aviso.
Quienes estuvimos presentes, no saldríamos de la sorpresa.
Formalmente no había una razón para el cese masivo. No por lo menos que la hayamos conocido.
Habría que admitir que, durante años, en mi caso 3 lustros y 6 mees, de Bárcena casi tres décadas, de Sáenz desde 2004 y López Farías 19 años, jamás, ni con la anterior empresa y no ésta, se nos censuró. Todos aplicamos el criterio periodístico para explicar los puntos de vista que expresábamos y jamás cruzamos la línea para hablar de temas personales ya de políticos ya de empresarios.
A ninguno de los que conducíamos los programas en Radio Cañón se nos puede acusar de haber violado los derechos de los políticos -muy sensibles en la cuatroté- o de la audiencia y, sí, cuestionamos a fondo el quehacer del gobierno por su forma de conducir los destinos del país, que derribó las instituciones, concentró el poder y lesionó la libertad de expresión.
No es la primera ocasión que algún colega, periodista profesional, es cesado en su trabajo de comunicador, desdeñosamente etiquetado de comentócrata.
Esta es, sin embargo, primera vez en la historia moderna, que todos, sin exclusiones, son cesados una docena de comunicadores, conductores, analistas en diversos medios impresos, en caneles de YouTube y en redes sociales.
Frente al hecho, en lo personal me pregunto si la alianza con Radiopolis no es una cortina de humo y el cese colectivo obedece a petición expresa del Gobierno federal.
La impresión cobra vigencia al no escuchar un razonamiento sustentado en la calidad de los programas y de los conductores.
Ninguno de los cesados estamos en la lista de los “sicarios del periodismo” que ametrallan desde sus medios -sobre todo en portales y redes sociales- a quienes no compartimos las decisiones gubernamentales y exhibimos las fallas con la intención de que los responsables entiendan que no son propietarios del país ni de los medios de comunicación.
METEORITOS
Entiendo que las empresas privadas y de medios de comunicación están obligadas a producir dinero para cubrir las altas nóminas y costos -en periódicos, papel, en la radio y la televisión los de producción-, pero disiento que quienes las poseen o dirigen se dejen presionar para cortar cabezas a diestra y siniestra so pena de retirar las concesiones, como es el caso de las radiodifusoras y televisoras -en la prensa escrita no hay concesión alguna desde que las empresas pueden importar el papel en el que se imprimen las publicaciones- a las que retiran patrocinios en aras de doblegar criterios.
De ahí que, en lo particular -ignoro si mis compañeros de cesantía piensen lo mismo- presuma la intervención de alguna poderosa mano o pájaro mensajero para “bajarle el tono” a las críticas, jamás soeces, que se formularon por décadas en la estación ubicada en el 760 del cuadrante radiofónico.
A la conclusión que he arribado es por el sorpresivo anuncio. Si se trata de despedir al más crítico, no se apagan los micrófonos que, por cierto, ignora si es legal hacerlo sin dar conocimiento a la autoridad, lo que me lleva a suponer que la empresa comunicó su decisión y por eso osó cerrarlos.
Si mi hipótesis esa acertada, estará comprobando el resurgimiento de la censura en los medios de comunicación.
BRILLA EL SOL
La viví en los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz y marcadamente con Luis Echeverría. La trinidad que no debía tocarse: la Virgen de Guadalupe, el Ejército y el secretario de Gobernación. Había otros que imponían reglas como el director del IMSS, por el costo de la seguridad social que, en ocasiones, se cubría con propaganda gubernamental.
Por lo ocurrido el viernes, la trinidad dejó de existir para darle vida la omnipresencia presidencial en base a los criterios del mentor que habita en Palenque.
Seguramente estará sonriendo junto con su alumna y haber demostrado que llamar a los periodistas es posible y sin problema alguno en el gobierno cuatroteista.
A pesar de no estar más en Radio Cañón, seguiré publicando mis análisis, comentarios y puntos de vista en los medios modernos y muy probablemente en los de antes.
La dignidad es algo que los viejos periodistas no perdemos por más que desde los poderes se pretende que vivamos de rodillas y agachemos la cabeza.
No ha sido y no será ahora, cuando deje de mirar a los ojos a quienes se consideran dueños de la verdad.
CHOQUE DE METEOROS
Silenciar las voces críticas, no es democrático, es ejercicio autócrata con destino a la dictadura.
Correo electrónico: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. , This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. Facebook Jesús Michel