La visión imperial de Donald Trump, cada vez más insultante ante el mundo entero, se dejó ver en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en el que se atrevió a calificar
a México como el “epicentro de la violencia de los cárteles”, lo que es una inaceptable amenaza velada contra nuestro país.
Para dorar la píldora, resaltó la buena relación con la Presidenta Sheinbaum “porque tampoco quiere a los cárteles”, con lo que pretende convencer a los ciudadanos de origen mexicano (calculados en siete millones de votos) para que no voten en contra del partido Republicano, en los ya muy cercanos comicios de noviembre en el vecino país.
En la realidad, Washington aumenta la presión sobre México en todos los aspectos: migratorio, comercial, seguridad pública y otros, en los que lo quiere someter a su órbita totalmente.
En ese marco se entiende la participación del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en la V Convención Binacional de la American Society, realizada en esta capital el martes anterior, donde externó que su país quiere ver un México soberano frente a lo que llamó interferencias externas maliciosas, esto es, sus relaciones con Rusia o China, entre otras naciones, que mucho preocupa a EUA.
Los discursos dicen mucho, pero la realidad más y no se puede olvidar la abusiva imposición de aranceles del 50 por ciento al acero y aluminio mexicanos, la cancelación automática del T-MEC, la expulsión y represión de miles de mexicanos deportados, entre otras agresiones a las buenas relaciones bilaterales.
México ha soportado con habilidad e incluso ha logrado mantener en ascenso las exportaciones a Estados Unidos, una paridad peso-dólar sólida y la independencia de criterio en los asuntos fundamentales del país.
Hasta ahora se ha librado una crisis, pero las próximas semanas pudieran ser cruciales ante los comicios intermedios de noviembre en Estados Unidos, cuando Trump pudiera perder la mayoría en el Congreso.
SUSURROS
La economía mexicana mantiene su estabilidad y sus expectativas de crecimiento para 2026, logrando repuntar con pronósticos de 1.5 por ciento.
Obvio decir que un crecimiento de 1.5 por ciento anual no es lo deseable, pero ante las condiciones geopolíticas, los conflictos internacionales y las delicadas relaciones con el vecino del norte, se debe reconocer como logro lo hasta hoy alcanzado.
Ojalá se mantenga esta línea de crecimiento y para el 2027 se logre superar una tasa del 2 por ciento.
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Periodista desde 1974, ha trabajado de reportero y columnista en diferentes medios (Excélsior, Televisa, Diario de la Tarde, Novedades, El Día, NTR, entre otros). Comentarista en Radio Fórmula, Radio 13, y Radio ABC