De novatada periodística a novatada electoral

Hace varios ayeres, en las redacciones de los periódicos en la Ciudad de México era común la novatada para quien era joven y de nuevo ingreso. Los más ingeniosos se

ponían de acuerdo, incluyendo a los jefes, para hacer la broma. En su primer día, se le ordenaba que hiciera una cobertura de emergencia.

Se le instruía para que se hiciera acompañar de un fotógrafo (enterado con oportunidad de la inocentada) y salieran disparados hacia la esquina de Viaducto y avenida Cuauhtémoc, porque había ocurrido un accidente con saldo de muchos muertos.

Más de uno cayó en el juego. Apenas llegaba al lugar descubría que lo habían sorprendido. Los únicos muertos que estaban en el lugar, enterrados, eran los del antiguo panteón francés.

Con el tiempo se fue extinguiendo la broma, debido a la inmediatez con que ahora se difunden las noticias. Cualquier suceso se conoce al momento a través de las redes sociales. Y todo mundo trae un celular en la mano para enterarse con oportunidad de lo que pasa.

Bueno, pues parece que, a la nueva consejera, originaria de Tamaulipas, Frida Denisse Gómez Puga, le hicieron una novatada, porque no se puede explicar de otra manera que haya tenido la ocurrencia de proponer que las llamadas “boletas planchadas” no se invalidaran en automático en las casillas, sino que se revisaran en los consejos distritales y que ahí se decidiera si eran válidas o no.

Por lo visto ella nunca ha sido funcionaria de casilla. No es posible meter una boleta sin doblar a la urna. Por la pequeña ranura no cabe una boleta planchada. Los saben los votantes y los funcionarios de casillas. Al final, las boletas planchadas se anulan y se reporta su número en la respectiva acta.

Hubo necesidad de que interviniera el tribunal electoral para hacer la precisión del caso. Un episodio que era obvio para especialistas y que hace suponer que le jugaron una broma a la consejera, una novatada.

X y TikTok: @zarateaz1

 


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