queconste 

LA TRAGEDIA REAL NOS VIENE CUANDO LOS POLÍTICOS EN VEZ DE ACTUAR, HABLAN, Y EN VEZ DE DAR, QUITAN, Y ES INCREÍBLE QUE LAS EMPRESAS DE COMERCIALIZACIÓN EXTRANJERAS O ALIADAS CON INVERSIONISTAS MEXICANOS EN VEZ DE DAR, SOLAMENTE VENDAN Y VENDAN CARO PARA QUE LOS JODIDOS PODAMOS APOYAR A LOS RESCATISTAS Y A LOS DAMNIFICADOS.

queconste

En ocasiones, con la edad, cómo que nos llegan más dentro los actos solidarios de los amigos y los seres queridos y nos hacen llorar, es bueno el saber que uno puede tener cercana una mano amiga que se extiende con solidaridad y desinterés, solo por ayudar. Y uno siente cómo le punza el corazón y como se aprieta el pecho y sale el llanto que libera el dolor y la angustia y podemos dar gracias por ello al gran creador y sabemos que al voltear al cielo entendemos la pequeñez y la grandeza del vivir y del ser.

queconste

“El éxito siempre ocurre en privado y el fracaso a la luz pública” Lowe.

Seguramente cuando estamos alegres pensamos que estamos en el camino correcto y que la vida nos permite sortear los problemas con serenidad y alcanzando la solución a los mismos, pero hay cosas que determinan otra forma y no tenemos fuerza de controlarlas y es cuando las tragedias llegan de los fenómenos naturales y hay destrucción, muerte y miseria a su paso. En la región de Chiapas y del Istmo de Tehuantepec los

queconste

BUENO, AHORA, RESULTA QUE YA NO SON DOS MILLONES CIEN MIL DAMNIFICADOS EN CHIAPAS Y OAXACA, son solamente 300 mil, porque al restablecerse los servicios de luz y agua y comunicaciones se resolvieron muchos casos”, ahora van por la reconstrucción con un fondo de 16 mil millones de pesos, y los mismo damnificados deben ser, obligadamente, los supervisores de que esos recursos lleguen a tiempo y a los que en

queconste

Hace como unos cinco años, tuve que ir a Tlaxcala, ahí contacté a un amigo que es de allí y conoce bien la región, pude observar al entonces gobernador rodeado de guaruras y alejado de la gente porque le molestaba que lo abordaran, en el hotel del centro donde estaba él con unos funcionarios o amigos, los guaruras le exigían a uno que se moviera del sitio porque “estaba el gobernador”, hombre elegante y bien vestido. Como no queríamos tener conflictos, nos movimos y aproveché para decirle a mi amigo que me

queconste       

 Cuando hablamos de más de dos millones cien mil damnificados en el terremoto del siete de septiembre en los estados de Chiapas y Oaxaca nos debemos imaginar que a su lado se perdieron más de 40 mil casas, que se cayeron o sufren daños que ponen en riesgo la vida de los habitantes. Tenemos que imaginarnos lo que significa llevarles agua para consumo humano, mantener los servicios de luz, drenaje y seguridad pública, lo que significa mantener el orden y la armonía en un medio donde la frustración, el miedo y el abandono de años generan un resentimiento brutal que fácilmente se puede desbordar en movimientos de protesta que lleguen a la violencia. Tenemos que pensar que si son dos

queconste

Hablar de más de dos millones de pobres muy pobres que están en serios problemas por falta de alimentos, empleo, casa, cuando se habla ya de más de 30 mil viviendas, jodidas, pero que eran los techos para dormir de los millones de pobres del Sur del país, cuando hablamos de las comunidades indígenas con costumbres y cultura distinta a los conceptos que tenemos, cuando se habla de  formas de pensar y de actuar y comerciar y producir distintas, cuando no se entiende el concepto del totopo y la clayuda y el queso cuando hay y los frijoles y el camarón seco y el bordado y la forma de intercambiar para mantenerse, y cuando no se entiende la lengua ni se sabe el español, creo que la brecha es enorme y la visión que se debe tener es mayúscula para poder resolver. Aquí no valen los discursos cuando hay hambre y no hay techo ni forma de mantenerse, aquí no valen las palabras cuando no se entienden y se cruzan los conceptos y unos hablan de servicios y otros de casa pero ya o de techo y de forma de mantenerse y de maíz y de tortilla y de agua y no se podrá entender las formas comunitarias de colaborar entre ellos y de la forma en que se deben defender cuando no hay seguridad de nada, ni la seguridad social ni la seguridad pública, y entonces, se puede esperar lo peor, la violencia, la protesta y el estallido social.